Malas noticias. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, informó ayer a su grupo parlamentario de la difícil situación de la economía española, explicando que el déficit público de 2011 estará por encima del ocho por ciento, por lo tanto superior en más de dos puntos a las previsiones manejadas por el anterior Ejecutivo.
Según explicó el dirigente conservador, esta desviación supondría que el país tendría que hacer durante 2012 un esfuerzo de ajuste de entre 37.000 y 40.000 millones de euros para llegar al objetivo marcado por la UE de rebajar al 4,4 por ciento el déficit público.
A pesar de que Ferraz lo niegue, el político gallego insistió en que los socialistas nunca le revelaron estas cifras y le aseguraron que no se sobrepasaría el 6 por ciento que mantenían como previsión de déficit para 2011.
En su discurso, Rajoy fue desgranando a qué Administración u organismo correspondía las cifras de esos números rojos. Así, explicó que 15.000 millones de euros pertenecen a las comunidades autónomas, 3.000 a la Administración del Estado, 5.000 a la Seguridad Social y 1.500 a los ayuntamientos.
Otro dato importante que reveló es que la Encuesta de Población Activa (EPA) de cierre de 2011 arrojará aproximadamente un total de 5.300.000 parados.
Así, el líder conservador pidió a los diputados que defiendan las medidas que está adoptando su Gabinete: «Aunque no sean populares, son las que necesita el interés de España». También explicó que las decisiones adoptadas son «duras», que se le está pidiendo un «gran esfuerzo» al país, aunque será «temporal».
Por su parte, el portavoz parlamentario del PP, Alfonso Alonso, señaló que su jefe trasladó a sus compañeros que España «vive muy por encima de sus posibilidades». «Estamos gastando prácticamente 90.000 millones más de lo que ingresamos, y ésta es una situación que no es sostenible», indicó, asegurando que «taparlo» es el gran objetivo del PP.
En este sentido, Rajoy explicó que si el Gobierno anterior no se hubiera desviado de sus previsiones de reducción del déficit, con los ajustes aprobados hace dos semanas por el Ejecutivo y que hoy convalidará el Congreso, ya se hubieran «cumplido» los de 2012. «Como consecuencia de esta importante desviación, hay que tomar medias adicionales», apuntó.
Ante tan negro panorama, les pidió a sus subordinados que sean capaces de «explicar a pie de calle» las medidas difíciles que el Gobierno ha de tomar en un momento «difícil».
Tras hacer un análisis de la situación, Rajoy desgranó el calendario que el Ejecutivo pondrá en marcha a partir de ahora. En primer lugar citó la Ley de Estabilidad Presupuestaria y el Plan de Supresión de Organismos y Empresas Públicas. El Ejecutivo cree que el balance se eleva a casi 4.500 entidades y es posible hacer muchos ahorros.
También nombró, dentro de ese calendario de actuaciones, la reforma laboral, que mantiene para el primer trimestre de este año, la del sector energético, así como del financiero. Sobre este último asunto, Rajoy defendió el ajuste de los balances, así como la transparencia, confirmando que no hará banco malo. Asimismo, dijo que defenderá las fusiones de nuevas entidades financieras.
