La Dirección General de Tráfico (DGT) realizará en las carreteras segovianas una campaña de control de la velocidad desde hoy y hasta el domingo 21. La campaña se enmarca en la que desarrollará la Organización Internacional de Policías de Tráfico (TISPOL) en más de 25 países europeos.
La subdelegada del Gobierno, María Teresa Rodrigo, explicó que “la iniciativa tiene como objetivo que los conductores se conciencien de la necesidad de circular a la velocidad permitida en cada tramo de carretera”, un objetivo fundamental porque, como subrayó Rodrigo, el exceso de velocidad está presente en el 32% de los accidentes mortales. También explicó que, según distintos estudios, un descenso del 5% en la velocidad media supone una reducción del 20% de los accidentes con muertos.
Rodrigo también hizo una especial mención a los riesgos a los que se enfrentan los peatones. “A partir de los 80 kilómetros por hora, es imposible que un peatón se salve en un atropello”, aseguró.
Para ilustrar los riesgos de la velocidad, la subdelegada apuntó que “a 120 kilómetros por hora necesitamos para frenar una distancia superior a un campo de fútbol”. Rodrigo también hizo hincapié en la incidencia multidimensional del exceso de velocidad: “no solo afecta a la seguridad vial, también al medio ambiente, la calidad de vida y el consumo de combustible”.
Por otra parte, Rodrigo recordó que la Ley de Seguridad Vial y el Reglamento General de Circulación fijan que el incumplimiento de estas normas está tipificado como infracción grave o muy grave, sancionadas con multas de entre 90 y 600 euros.
Mientras, el código penal estipula que el conductor que circule a una velocidad superior a la permitida en 70 kilómetros por hora en vía urbana y 80 en interurbana puede ser castigado con una pena de prisión de tres a seis meses, o la multa de seis a doce meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. En cualquier caso, se le puede privar del derecho a conducir por un tiempo de uno a cuatro años. Dependiendo del exceso de velocidad, perderá entre dos y seis puntos del carné de conducir.
Desde la DGT se recuerda, que las carreteras están diseñadas para circular a 90, 100 o 120 km/h dependiendo del tipo de vía, y que velocidades superiores rompen las condiciones de seguridad que se utilizaron para su construcción. Un elemento que puede ayudar a circular a la velocidad estipulada es el limitador de velocidad. Diferentes estudios demuestran la importancia de este dispositivo de seguridad adicional, aunque su uso todavía no está muy extendido en nuestro país.
