Segovia ha sido la única provincia de Castilla y León en la que ha aumentado el número de autónomos, según la información que maneja la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA).
En este sentido, la evolución de la afiliación a este régimen especial de la Seguridad Social durante el primer trimestre de este año indica que el balance ha sido positivo en ocho nuevas afiliaciones, una vez incorporadas las altas y registradas las bajas.
El porcentaje de crecimiento es pequeño, del 0,1%, aunque por encima de la media nacional, que fue del 0,04% y, sobre todo, sensiblemente mejor al experimentado en el conjunto de Castilla y León, donde el descenso de autónomos afiliados ha sido del 0,5%.
La provincia tenía al empezar este mes de abril un total de 14.675 autónomos. Se trata de una de las cifras más bajas de España, aunque acorde con su población. De hecho, la cifra es mayor a la de otras provincias con más habitantes como Guadalajara, Ávila y Palencia que, aunque superan los 14.000 afiliados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), están por debajo de Segovia.
ATA ha puesto de manifiesto en una nota de prensa que únicamente veinte provincias, entre ellas Segovia, registraron un crecimiento en cuanto al número de autónomos al finalizar el trimestre, siendo Baleares (+ 1,5%), Huelva (+0,8%) y Girona (+0,8%) las tres situadas a la cabeza.
Por el contrario, los mayores descensos los registró precisamente una provincia vecina, Soria (-1,4%), seguida de Orense (-1,2%) y Zaragoza (-0,9%).
A pesar del fuerte descenso que se produjo en el número de afiliados del RETA en el conjunto del Estado, los crecimientos de febrero y marzo han logrado un balance positivo en el primer trimestre, hasta alcanzar los 3.169.295 autónomos españoles, 1.297 más que en diciembre de 2015.
En cuanto a las actividades económicas con mayor empuje entre los emprendedores, destacan la educación, actividades profesionales, actividades sanitarias, hostelería, actividades inmobiliarias y transporte. Por el contrario, las tres actividades económicas con mayor número de afiliados al RETA: construcción, comercio y agricultura han experimentado descensos que oscilan entre el 0,5% en la primera y el 0,3% en las otras dos.
Lorenzo Amor, presidente de la Federación ATA, ha manifestado que “la actual situación de incertidumbre e inestabilidad política reflejan un enfriamiento en el emprendimiento con respecto a años anteriores”. En el primer trimestre de 2014 creció un 0,3% y en el del año pasado un 0,2%.
