El Segovia Futsal continúa con su proceso de adaptación, intentando superar las pruebas que le pone la Liga cada jornada. El examen de ayer consistía en llevar la iniciativa en casa y superar los errores puntuales ante un rival poderoso como es el Gran Canaria Colegio Arenas, que aprovechó todos los fallos del equipo segoviano en el primer tiempo.
A dos minutos para el final del choque, la nota del examen para el conjunto de Diego Gacimartín no llegaba al cinco, atascado ante la defensa canaria, y desesperado ante las intervenciones de un Mendiola que realizó un gran partido en el municipal. Pero bastaron dos minutos, ya se sabe cómo es el fútbol sala, para que la nota pasara del 4’5 al 7, con un equipo de casa apostando por la raza de Iván Quintín, y el acierto de Alex Fuentes y Buitre a siete segundos para el final, para rescatar un punto más que merecido.
Los cinco primeros minutos de encuentro fueron totalmente dominados por parte local. Con un cuarteto muy enchufado en el partido, Iván Quintín, Alvarito, Edu y Buitre, el Segovia Futsal no solo controló a su oponente, sino que enlazó acciones de mérito, como la que supuso el 1-0, tras un robo de Alvarito que propició una buena contra que culminó Buitre tras envío de Edu al segundo palo.
A balón parado
El equipo canario, que en el primer tramo del partido no había inquietado a Mordi, reaccionó de manera brillante después de que Diego empatara culminando una jugada de estrategia tras el saque de una falta. Los visitantes pasaron a controlar el juego, y Juanillo aprovechaba una defensa algo pasiva en su posición de pívot para revolverse y hacer el 1-2. Apenas dos minutos más tarde, Ángel Bingyoba culminaba un contragolpe para agrandar las diferencias.
Esta brillante reacción visitante tuvo bastante que ver con el bajón local. La segunda unidad del Segovia Futsal no mantuvo en absoluto la intensidad de la primera, y con problemas evidentes a la hora de controlar la pelota, se vio desbordada por la defensa del Gáldar, que aún pudo aumentar la cuenta si Edu no hubiera sacado bajo palos un taconazo de Diego en otra acción a balón parado de los visitantes, que estuvo a punto de convertirse en el 1-4.
El conjunto de Suso Méndez solo permitía que el Segovia Futsal buscara la portería de Mendiola con lanzamientos lejanos de Iván Quintín, para el que el guardameta tenía reservado lo mejor de su repertorio, con intervenciones para todos los gustos, incluidos dos despejes en un par de dobles penaltis, después de que los árbitros mandaran repetir el primero por haberse adelantado al lanzamiento un jugador canario.
A llevar la iniciativa
Tras el paso por los vestuarios, apostó el equipo visitante por no correr riesgos en la presión defensiva, cediendo terreno y permitiendo que Segovia Futsal llevara la iniciativa en el juego, intentando la sorpresa a la contra. La defensa canaria estuvo especialmente atenta, solo permitiendo los lanzamientos lejanos de los jugadores locales, que siempre se encontraban la cumplida respuesta de Mendiola. Sin embargo, no estuvo tan brillante el ataque, porque Alberto solo tuvo que intervenir en un par de remates de Diego.
Sobre la cancha, Alvarito y Buitre eran los más acertados, con Iván Quintín pegándose, y no solo en sentido literal, con prácticamente todos los jugadores canarios. En el banquillo, Diego Gacimartín intentaba que el resto de sus hombres pudieran sumarse a estos tres, pero solo Alex Fuentes y Edu lo conseguían en algunas acciones. Pero ello bastaba para poner cerco al área canaria, donde se parapetaban los cuatro jugadores del Gáldar.
El equipo de casa tan pronto se sumía en la desesperación, como la que le tuvo cerca de organizar una tangana después de un ‘quítame allá esos empujones’ tras una falta, como intentaba ser más académico jugando con Dani Mejías de portero-jugador. Porque al final Diego Gacimartín tuvo que volver a usar el recurso mágico del Segovia Futsal, aunque el 2-3 llegó tras una acción individual de Iván Quintín , que se marchó por fuerza de un confiado rival, y cedió a Jimeno para que éste, en su mejor acción del partido, enviara al segundo palo, donde Alvarito pudo (¡por fin!) batir a Mendiola.
En la última jugada
Faltaba minuto y medio para el final, y Suso Méndez quiso sorprender poniendo también portero-jugador intentando mantener la posesión. Pero sus jugadores no estaban muy por la labor, y le volvieron a ceder la iniciativa a los de casa, que tuvieron la paciencia suficiente como para encontrar la jugada perfecta para el empate, con un balón a la línea de fondo y posterior envío al área, donde Buitre esperaba con la caña preparada para pescar el tanto del empate, que puso algo de justicia al partido. El Segovia Futsal superó el examen que le puso el Gáldar, y aunque queda camino por recorrer, y jugadores a los que reclutar para la causa, sigue teniendo buena pinta.
