La presidenta de las Cortes de Castilla y León, Josefa García Cirac, manifestó ayer que España pasa actualmente por un momento en el que “se están llevando a cabo profundas reformas” y que la decisión de Juan Carlos I de dar el testigo a su hijo “puede suponer un nuevo impulso al país”.
No obstante, García Cirac insistió en su “máximo respeto” a la idea del monarca de abdicar después de haber dado “un servicio ejemplar” a España y no quiso entrar a valorar “los porqués” de la decisión que ha tomado el Rey de ceder el trono al actual Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón.
García Cirac ha recordado que en la actualidad España está llevando a cabo profundos cambios y por ese motivo confía en que la llegada al trono del Príncipe Felipe pueda ser positiva para el futuro del país.
Ha recordado, además que ya en el año 1986 las Cortes quisieron reconocer la figura y la labor en defensa de las libertadades de este país, concediéndole al Rey la Medalla del Parlamento. La entrega tuvo lugar en diciembre de 1987, en un acto en el Palacio Real de Madrid, cuando era presidente de la Cámara, Carlos Sánchez-Reyes.
Por su parte, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis Concepción, se mostró convencido de que la renuncia del Rey constituye un “indudable acto de servicio a España” con el que da paso además a una nueva etapa comandada por un nuevo monarca “joven, preparado y moderno junto al que debemos estar todos los españoles”.
Concepción reconoció que este hecho constituye una “noticia significativa”y explicó que sus primeras palabras deben ser de agradecimiento dado que, por encima de cualquier otra consideración, durante los 39 años de su reinado se ha asistido a un “periodo de prosperidad y de sosiego” en el que España ha logrado un “gran reconocimiento internacional”.
La patronal de empresarios Cecale agradeció al Monarca su “indiscutible entrega” por el progreso de una España “democrática y moderna; plural y diversa, en libertad, pero sobre todo, unida.