El IPC subió un 0,6% en la provincia el pasado mes de noviembre, según publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta subida, dos décimas por encima del índice nacional y una por encima del de Castilla y León, muestra una vez más que hay artículos para el consumidor que en Segovia son más caros que en el resto de provincias.
De hecho, en lo que va de año el IPC ha subido ya un 2,7% en Segovia, frente al 2,6 del conjunto de Castilla y León y el 2,2 del índice general de España.
Pero es en la variación interanual donde queda reflejado que Segovia es una de las cuatro provincias españolas con más inflación, ya que el incremento de los precios ha sido del 3,4% en relación con noviembre de 2010. Sólo en Toledo (3,7), Burgos (3,6%) y León (3,4) han subido más o en la misma medida que en la provincia.
Un dato significativo es que en 28 provincias la variación interanual está por debajo del 3%, aunque en Castilla y León únicamente Soria baja de ese índice.
El IPC es una medida estadística de la evolución de los precios de los bienes y servicios que consume la población residente en viviendas familiares en España.
El conjunto de bienes y servicios, que conforman la cesta de la compra, se obtiene básicamente del consumo de las familias y la importancia de cada uno de ellos en el cálculo del IPC está determinada por dicho consumo.
Las aplicaciones del IPC son numerosas y de gran importancia en los ámbitos económico, jurídico y social. Entre ellas cabe destacar su utilización como medida de la inflación. También se aplica en la revisión de los contratos de arrendamiento de inmuebles, como referencia en la negociación salarial, en la fijación de las pensiones, en la actualización de las primas de seguros y otros tipos de contrato, y como deflactor en la Contabilidad Nacional.
Por ejemplo, aunque el Gobierno ha congelado las pensiones como medida general, ha hecho una excepción con las pensiones mínimas, que se revalorizarán teniendo en cuenta precisamente el IPC de noviembre.
El consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, indicó ayer que la subida del 0,5 por ciento del IPC en noviembre en Castilla y León respecto a octubre y la diferencia de un punto con el conjunto nacional se explica por la vivienda.
El argumento del consejero es que en el mes de noviembre, la diferencia entre el comportamiento del IPC en la Comunidad y en España está determinada por el grupo de los servicios y productos de vivienda, entre ellos la calefacción. En este sentido Villanueva dio a entender que el consumo de gasóleo de calefacción en Castilla y León es el que ocasiona esa diferencia en la evolución de los precios, respecto al resto del estado.
Suben zapatos y vestidos.- Analizando el IPC provincial de los distintos subgrupos, hay dos que destacan por la subida de los precios respecto a octubre, el vestido (9,7%) y el calzado y sus reparaciones (5,7). También son destacables las subidas que experimentan los artículos textiles para el hogar (3,3) y artículos de uso personal (1,3). Hay que señalar, además, que en lo que va de año el índice del vestido ha subido hasta el 13,8, aunque la variación respecto a noviembre de 2010 es únicamente del 5%. En el caso del calzado, en lo que va de año el índice se sitúa en el 0,3 y la variación interanual en el 3,2.
Las subidas interanuales más significativas las registran electricidad, gas y otros combustibles, así como otros servicios relacionados con la vivienda (calefacción, agua y basuras, comunidad, etc), por encima del 12 y del 10%, respectivamente. El IPC es también más alto que hace un año para las bebidas no alcohólicas (5%), tabaco (5%), bienes y servicios relativos a los vehículos (5,5%) y servicios recreativos, deportivos y culturales (4,8%).
Por el contrario, en comparación con noviembre de 2010, han bajadolos precios de equipos y soportes audiovisuales, fotográficos e informáticos (-9,5%) y hoteles y otros alojamientos (-3,6%).
