El Espinar tiene nuevo rey y es español. Pablo Llamas venció ayer en la final del Open Castilla y León al francés Antoine Escoffier por 7-6(9) y 7-6(5) en un duelo apoteósico. Llamas dispuso de hasta seis bolas de partido que no pudo cerrar, hasta la séptima y definitiva en el tiebreak del segundo set de un encuentro duro, intenso y disputado en la Pista Central del Complejo Deportivo Municipal Pedro Muñoz, que presentó un extraordinario aspecto, con más de un millar de espectadores en sus gradas.
La pista, volcada con el español desde el inicio, aplaudía cada punto de Llamas que en el cuarto juego salvó dos bolas de break. La igualdad se mantuvo en el marcador hasta el 5-4 con Pablo sacando. Escoffier tuvo la primera bola de set que no supo aprovechar. Tuvo una segunda, que tampoco aprovechó y, con un saque directo, Llamas puso el 5-5. Desde la grada su entrenador le dirigía: “Es este Pablo, es este”. Pero su pupilo no pudo hacer nada ante el potente saque francés. Sirvió el español para poner el 6-6 y el set se fue al tiebreak.
Consiguió Antoine dos minibreaks al ganar los dos primeros saques de Llamas (3-0) que Pablo devolvió gracias a una doble falta del francés y a un passing de mucho nivel. Con su saque, el de Jerez de la Frontera no falló, y cambiaron de pista con 3-3. Minibreak consiguió Pablo poniendo el 5-4 y, después, tuvo bola de set con el 6-4 que desaprovechó con una derecha larga. (6-6). El tiebreak se alargó hasta el 11-9 final que se llevó el español. Una hora y diez duró una primera e igualada manga que sirvió para que Llamas se llenara de confianza.
El segundo set arrancó igual de igualado que el anterior. En el cuarto juego tuvo el español la primera bola de break que no pudo aprovechar (2-2). El que sí la aprovechó fue Escoffier que primero se aprovechó de una mala dejada del español y después de una tardía subida a la red. Se adelantó el francés, pero le duró poco la ventaja. Pablo reaccionó a tiempo, muy valiente desde el fondo de la pista y con un potente revés devolvió el break (3-3).
En el octavo juego, con Antoine al servicio, tuvo Llamas bola de break que salvó el francés defendiendo en la red (4-4). Resolvió con solvencia su saque y tuvo la primera bola de partido en el saque Escoffier, que se le fue larga al español. La segunda la resolvió el francés con un saque directo y, a la tercera, no fue la vencida. Levantó tres bolas de partido el francés y puso el 5-5.
Se cumplían las dos horas cuando Llamas se disponía a sacar. Muy seguro con el servicio, se volvía a poner por delante el jerezano con la oportunidad de cerrar el encuentro si rompía el servicio de su rival. Peleó cada punto, pero Escoffier no tiraba la toalla. La cuarta y la quinta bola de partido tuvo el español antes de que el set se fuera al segundo tiebreak del día.
Tomó ventaja el francés 3-2 con un Llamas que se desesperaba. La grada animaba y su entrenador pedía cabeza, pero con 20 años es difícil sobreponerse a la adversidad y ver la victoria tan cerca y no conseguirla pesaba. Se sobrepuso e igualó el tiebreak 4-4. Con su saque tomó ventaja y rompió. Sexta bola de partido que se volvió a ir larga en un revés cruzado. Pero con la séptima no falló y el español se hizo con la corona de campeón en una batalla sin cuartel.
