El presidente del Gobierno ofreció hoy una rueda de prensa en la que sostuvo que la decisión de nacionalizar Bankia responde al objetivo de garantizar los ahorros de los depositantes, por un lado, y de sanear la entidad y recuperar la confianza de los inversores en el conjunto de la banca española, por otro.
Al término de la reunión del comité ejecutivo del PP, Rajoy hizo hincapié en que no se puede dejar a una entidad financiera «en una situación imposible, porque afecta al conjunto del país», lo que ha impulsado al Ejecutivo a «coger el toro por los cuernos».
«Los ahorros están más garantizados que nunca», afirmó Rajoy, para quien la entrada del Estado en Bankia ha sido «un ejercicio de transparencia y una decisión difícil» adoptada en el marco de un proceso general de recapitalización del sistema financiero en aras de que fluya el crédito y la inversión, y se reactive de esta forma el empleo.
«Quizá hubiera sido más cómodo no hacer nada y mirar para otro lado, pero lo mejor cuando la situación es difícil es decir la verdad y a partir de ahí empezar a funcionar», defendió el líder del Ejecutivo.
Rajoy explicó que en otros países europeos ya se procedió «hace tres o cuatro años» a la entrada de capital público en las entidades financieras para garantizar su saneamiento, proceso que España ha de afrontar en la actualidad.
Respecto a las pérdidas que registrará Banco Financiero y de Ahorros (BFA), la matriz de Bankia, el líder del Ejecutivo prefirió no entrar en detalles a falta de conocer los informes de evaluadores independientes.
En cualquier caso, reconoció que «habrá algunos créditos incobrables» y algunos préstamos que quizá lo sean «en algun tiempo», lo que podría tener incidencia en las cuentas definitivas de la entidad financiera.
