Otra semana de caída en los precios de los cereales. Esta vez una de las más acusadas en lo que va de año. Los valores a día de hoy se aproximan a los que hubo de media hace dos años, hasta el punto de que haya quien hable de cotizaciones no rentables para el productor.
Se acumulan más de cuatro meses de caídas continuas de los precios. Fue en noviembre del año pasado cuando se alcanzó el precio máximo de la actual cosecha. Pero los niveles actuales se encuentran muy por debajo de los que hubo hace un año, y son parecidos a los de 2014 en estas fechas. Estas continuas bajadas están haciendo que el cultivo deje de ser atractivo para el agricultor en una provincia donde la cebada tiene un peso específico muy importante; y justo en el momento en que se está lanzando al campo abono de cara al próximo verano.
A esta caída de precios de los cereales se suma el hecho de que no bajen los fertilizantes. Sí lo está haciendo el gasóleo, pero no la mayoría de los insumos agrícolas.
El sector del cereal sufre las consecuencias de los ciclos económicos de oferta y demanda: después de grandes producciones, bajos precios, con descensos del diez por ciento respecto al año pasado, y acumulación de materia en silos y puertos.
A nivel mundial la cosecha del año 2014 fue relativamente buena, y la del 2015 también. Respecto a los precios que tuvimos en el verano del 2015, “en el caso del trigo ha bajado unos 15 euros por tonelada», explicó Marcos Martínez, presidente de la Asociación del Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (Accoe), durante el XIV Encuentro de Operadores de Cereal celebrado esta semana en FIMA 2016.
Sobre las previsiones que maneja para este año, dijo qeu la superficie sembrada es “muy parecida” a la de la campaña pasada y que, en general, los cultivos están en unas “condiciones óptimas”.
Según indicó, el sector tiene como objetivo “poder abastecer y dar calidad a todos los consumidores españoles”, cada vez más preocupados por lo que comen. Entre los problemas que aquejan al sector destacó los retrasos en las liquidaciones del IVA. “Nosotros compramos el cereal al agricultor al 12%, pero lo vendemos al IVA superreducido del 4%, así que estamos financiando a la administración con un 8%. Si fueran ágiles en la devolución no habría problema, pero hay comunidades donde están tardando más de seis meses en devolverlo”, explicó el representante de los cerealistas.
No fue la única caía en los precios que se registró ayer en la Lonja de Segovia. También bajaron los del porcino y los del ovino, que igualmente acumulan varias semanas de caídas.
Tan solo el sector del vacuno reflejó estabilidad en la Lonja de Segovia esta semana y registró repetición de precios. En todo caso, el mercado sigue estando dividido. Se nota la pesadez en el mercado nacional y eso obliga a la repetición de precios una semana más.
La producción mantiene su salida gracias a la exportación de animales vivos, que sigue siendo constante a pesar de que en las últimas semanas va más despacio. Por ello, la oferta y la demanda de machos cruzados se mantiene en equilibrio. Los mataderos argumentan que tienen toda la oferta que necesitan, sin necesidad de tener que salir al mercado a pagar más por ellos, por eso no ven clara la posibilidad de que los precios suban.
Pero la calma es aparente. En el sector se vive cierta incertidumbre, sobre todo para quienes viven más de cerca el tema de la exportación a los países árabes.
En el puerto de Cartagena, al que se envía buena parte de los animales que se producen en Segovia, se ha parado de momento el envío de carne. Si se produce una subida, como ha ocurrido en otras provincias, la exportación deja de ser rentable, de ahí que en Segovia los precios se mantengan constantes.
A nivel nacional las hembras mantienen escasa oferta. Pero es que el consumo sigue bajando y esto hace que cada vez sea menos atractiva la producción de este tipo de ganado. Por otro lado, la demanda de machos por parte de los mataderos tampoco mejora y su única salida es en vivo hacia Libia y Líbano, mientras se confía en que repunte la venta en marzo.
