El delantero del Real Madrid Karim Benzema declaró como testigo en un investigación judicial por “blanqueo en banda organizada” y “blanqueo de tráfico de drogas”, según informa el diario francés Libération, por lo que el ariete francés se ve envuelto en un segundo caso tras el presunto chantaje con un vídeo de contenido sexual a su compañero de selección Mathieu Valbuena.
Según revela el rotativo galo, el delantero madridista declaró como testigo en el marco de una investigación penal abierta el 17 de septiembre de 2015 en un tribunal de París, por el juez Renaud Van Ruymbeke, relacionada con “blanqueo en banda organizada” y “blanqueo de tráfico de drogas”. El delantero del Real Madrid está siendo blanco de los focos por sus graves altercados fuera de los campos de fútbol y que estallaron tras la revelación del caso ‘Valbuena’.
En este sentido, Libération informa de que Benzema realizó su declaración hace dos meses, una comparecencia que no había trascendido hasta el momento. “Karim hizo mal, perdió mucho dinero en esta historia”, desvelan fuentes anónimas del entorno del jugador consultadas por el periódico francés.
En el verano de 2015, el Servicio Nacional de Aduanas Judiciales (SNDJ) abrió varias investigaciones sobre traficantes, con sistema de escuchas; una de ellas, según el diario, conduce hasta Karim Benzema. Los investigadores están especialmente interesados en la empresa BH Event’s, creada en septiembre de 2014, cuyo principal accionista es Karim Benzema. Benzema, recién recuperado de una lesión que tuvo al francés apartado de los terrenos de juego alrededor de un mes, sigue alimentando las preocupaciones en la casa blanca debido a sus acciones lejos del fútbol y que ya llevaron al jugador a tener que dar cuentas ante la justicia anteriormente.
Benzema fue apartado de la selección francesa y no fue convocado esta semana por Didier Deschamps después de que el pasado mes de noviembre fuese acusado de “complicidad en el intento de chantaje y participación en una asociación ilícita para la preparación de un delito punible con un mínimo de cinco años de prisión”, relacionado con un vídeo de contenido sexual de Mathieu Valbuena y que llevó al primer ministro a declarar su satisfacción por la no convocatoria.