El final de la cuarentena en Cuellar estuvo marcado por la marcha de la Comunidad Carmelita. Los tres frailes se despidieron de sus feligreses con un “nos vamos”, abandonando así un templo que ocupaban desde 1924. Rápidamente, fueron sustituidos por las Carmelitas samaritanas del Corazón de Jesús, quienes al inicio del año pasado también se despidieron del santuario por una reestructuración dentro de la congregación. Ahora, el templo volverá a ser un hogar para la vida religiosa Instituto secular ‘Notre Dame de Vie’ -‘Nuestra Señora de la Vida’, en castellano-.
Durante este tiempo, el Henar ha contado con el servicio del párroco cuellarano, de Carlos Miguel García Nieto. Este” ha llevado a cabo una intensa labor pastoral, especialmente animando el Año Jubilar celebrado en el Santuario”, afirman desde la Diócesis de Segovia. El obispado entablo conversaciones con el Instituto secular ‘Notre Dame de Vie’, a principios de año, ahora, han anunciado que este instituto será “el que se haga cargo de la gestión de la zona conventual del santuario”.
Los nuevos ocupantes del Henar llevarán a cabo actividades como retiros, convivencias o ejercicios espirituales. No obstante, la llegada de este instituto secular no supondrá la desligación de la parroquia de Cuellar, ya que la Diócesis ha anunciado que “contarán con la ayuda de los sacerdotes de Cuéllar, cuyo párroco será el responsable del culto en el Santuario”.
