La empresa Explotación de Rocas Industriales y Minerales S.A. o Erimsa ha emitido un comunicado en el que defiende el trabajo que están realizando en la Comarca nordeste de Segovia, donde planean construir una mina de cuarzo. La compañía ha reafirmado su compromiso de que no perturbará el modo de vida de los vecinos ni impedirá el desarrollo socioeconómico del nordeste segoviano. Concretamente, el de los pueblos Barbolla, Sotillo, Castillejo de Mesleón, Cerezo de Arriba, Cerezo de Abajo y Duruelo, a quienes más afecta el proyecto.
Erimsa ha recordado que su actividad está sometida a una regulación muy estricta y a la supervisión de las administraciones públicas implicadas, tanto los ayuntamientos como las consejerías de la Junta de Castilla y León. También está obligada al cumplimiento de las exigentes legislaciones estatales y europeas: “En pleno siglo XXI no caben prácticas perjudiciales en este ámbito, como no podría ser de otro modo. Es imprescindible y necesario que así sea”, explican desde la empresa.
La compañía afirma que han respetado el perímetro de seguridad con respecto a núcleos de población, ríos y cauces, así como bienes culturales, históricos y arquitectónicos. También garantizan la fertilidad de las tierras al emplear el descantado como cribado de terreno, que siempre se ha utilizado en las tierras agrícolas de Castilla y León. Por último, ha asegurado que el método para trabajar el cuarzo es inofensivo y seguro para la salud al realizarse en instalaciones especializadas.