Las 579 cooperativas de Castilla y León -de primer y segundo grado- facturaron 1.851 millones en 2011, una cifra que supone un incremento del 2,8% en relación al año anterior. La consejera de Agricultura, Silvia Clemente, ofreció estos datos en la clausura de la asamblea de la Unión Regional de Cooperativas Agroalimentarias (Urcacyl), que cumple un cuarto de siglo, lo que evidencia, a su juicio, «el valor incalculable de este sector, justo en una época de decrecimientos y recesión y cuando en otros ámbitos económicos se observan datos negativos».
Clemente recordó que esa importancia está presente en los casi 68.000 asociados con los que cuentan las cooperativas, que contribuyen a la mejora de las condiciones de trabajo, calidad de vida y beneficios de los agricultores y ganaderos, y al mantenimiento de 3.270 empleos fijos que desempeñan preferentemente labores de gestión administrativa y asesoramiento técnico.
Al respecto, la consejera explicó, en presencia del presidente de Urcacyl, Gabriel Alonso, y el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Fernando Marcén, el apoyo de la Junta al sector y argumentó que aumentan el poder de negociación, mejoran la competitividad ante un mercado globalizado y añaden valor a los productos mediante la transformación y adaptación de los mismos a la demanda.
En este sentido, Clemente reiteró que entre sus objetivos se encuentra «reforzar el cooperativismo» y sostuvo que en el periodo 2007-2011, durante el Plan Estratégico del Cooperativismo Agrario en Castilla y León, la Consejería destinó 38.5 millones en ayudas.
Por otra parte, Urcacyl presentó un catálogo que recoge más de 300 productos de 85 entidades asociadas a la organización en la región.
La publicación pretende fomentar el consumo de productos agroalimentarios y que su venta repercuta directamente en los socios de las cooperativas. El libro también cuenta con un apartado en el que se presenta una relación de las que tienen en sus instalaciones puntos de venta, así como aquellas que organizan visitas.
La guía acumula los productos de 33 cooperativas de vinos, 21 de frutas y hortalizas, 11 de cárnicos, nueve de lácteos, cinco de legumbres y seis variadas, entre ellos el azúcar, la miel, los piñones y los aceites.
