El Ayuntamiento de El Espinar ha aprobado esta semana el presupuesto de 2015, a un mes y medio de que concluya el año, en una situación “atípica y anómala”, según palabras de la alcaldesa, Alicia Palomo. “Esta situación viene de que trabajábamos con un presupuesto prorrogado, con las partidas ya casi ejecutadas, y el nuevo equipo de Gobierno, en un ejercicio de responsabilidad, solo ha dado cobertura a todos los gastos ejecutados y comprometidos hasta el 31 de diciembre de 2015”, explicó.
La regidora espinariega se ha comprometido a que el próximo presupuesto para el año 2016 será aprobado en el primer trimestre del año. “Será un presupuesto de verdad elaborado por nuestro equipo”, apuntó.
En cuanto a las cifras de las cuentas económicas de este año, el capítulo de ‘Ingresos’ asciende a 8.432.112,28 euros, con un incremento del 3,15 por ciento en comparación a 2014. Alicia Palomo justificó ese aumento en la actualización de las tasas y precios públicos realizada por el municipio, siempre dentro del principio de prudencia.
El capítulo de ‘Gastos’ se eleva a 8.429.637,69 euros, correspondiendo la mayor partida a los gastos corrientes, los servicios.
La partida de ‘Inversiones’ asciende a 175.078,17 euros, centrando las obras de la estación depuradora el mayor montante económico, unos 100.000 euros.
Por otro lado, el pleno municipal aprobó una subida del 3,5 por ciento de la tasa del servicio de recogida de basura. En este sentido, la alcaldesa señaló que este considerable incremento se debe a “un compromiso del anterior equipo de Gobierno, por el pago de créditos a proveedores”. “El anterior equipo estableció un plan de ajuste que estará vigente hasta que se cubra el pago de esos créditos, por lo que nos hemos visto obligados a subir el precio de la tasa de basura”. Alicia Palomo dejó claro que su grupo político, el PSOE, rechazó en su día el plan de ajuste propuesto por el PP.
En cuanto a otro de los puntos del pleno, relativo al expediente de reconocimiento extrajudicial de créditos por obligaciones de ejercicios anteriores, vinculado a la entrada en vigor del presupuesto de 2015, la regidora argumentó que se aprobó “como un ejercicio de responsabilidad política”. “Se trata de facturas del anterior equipo de Gobierno. No lo hemos aprobado porque nos guste, sino que no queda más remedio que afrontar compromisos”, concluyó.