Finalmente no ha sido necesario que el Rastrillo Solidario de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) abra hoy sus puertas para rematar la venta de artículos en la quincena de puestos que desde el pasado miércoles han ocupado la primera planta de la Casa del Sello, sede de la Cámara de Comercio.
Prácticamente todos los productos estaban agotados poco antes de la clausura, lo que indica que la asociación ha recibido una vez más el apoyo de los segovianos. Entre los atractivos con los que ha contado esta séptima edición del Rastrillo, ayer por la tarde los asistentes pudieron disfrutar de la actuación del ilusionista Iván Asenjo.
Más de doscientos voluntarias y voluntarios de la AECC han hecho posible este año que la iniciativa que comenzara de la mano de un grupo de mujeres mastectomizadas se haya llevado a cabo con éxito y a los visitantes les ha llamado la atención el entusiasmo contagioso del que han hecho gala.
La junta provincial de la asociación, que preside Concepción Díez Garcillán, consigue así una importante aportación para hacer frente a distintas actividades, entre ellas a las peticiones de ayuda económica por parte de familias con enfermos oncológicos que, con motivo de la crisis, se han incrementado sensiblemente.
Díez ha recordado que se trata de procesos largos, en los que el enfermo no puede trabajar y requieren prestaciones que acarrean costes económicos. “Si todo esa carga económica que lleva la enfermedad cae en una familia en paro se generan situaciones insostenibles. Estamos viendo verdaderos dramas”, indicó, reiterando que la recaudación del Rastrillo irá destinada a ésta y otras prestaciones que da la asociación a los enfermos y sus familias.
