La Junta de Castilla y León recaudó 771,1 millones de euros en 2022, lo que supone 46,18 millones menos que en 2021, con un descenso porcentual del 5,7 por ciento. Una reducción en los ingresos por impuestos cedidos y propios que mermó el año pasado, según explica el Ejecutivo regional, por la sobrevaloración en Sucesiones y Donaciones en 2021 y su desplome en 2022. En este sentido, aclara que este tributo cayó por la entrada en vigor de su bonificación del 99 por ciento a favor de familiares directos a partir de mayo de 2021, “con una incidencia significativa a partir de 2022”; el deslizamiento de su recaudación a 2021 desde 2020 por las moratorias que se concedieron por el estallido de la pandemia; y al exceso de mortalidad por la COVID entre marzo de 2020 y finales de 2021, “mucho más reducida en 2022”.
Las cifras que facilita la Junta precisan que la recaudación por tributos cedidos ascendió el año pasado a 672,03 millones de euros, un 6,9 por ciento menos que el año anterior. En concreto, en Sucesiones y Donaciones, la Comunidad ingresó 191,51 millones de euros, con un desplome del 27,4 por ciento. Por el contrario, el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales ingresó 255,69 millones de euros, con un avance del 0,5 por ciento; Actos Jurídicos Documentados supuso 110,85 millones, un 12,7 por ciento más; Patrimonio ascendió a 42,3 millones, con una subida del 9,6 por ciento; y la tasas sobre Juego sumó 70,65 millones, con un crecimiento del 8,3 por ciento.
