Ayer jueves se cumplió una semana desde el primer entrenamiento del Caja Segovia esta pretemporada. Después de las vacaciones siempre es duro regresar al trabajo, pero los jugadores de la plantilla cajista hicieron bien sus deberes de verano, por lo que la vuelta a la rutina se ha sobrellevado bastante bien.
Inmersos en un extraordinario ambiente, y en un día de celebración como el de ayer en el que su capitán, David, cumplía 22 años, los jugadores del Caja realizaron sin problemas su sesión vespertina de una semana que culminarán con su primer amistoso del verano, mañana sábado en tierras riojanas contra el Arnedo de Segunda B. Un choque que se disputará a las 20:30 en el Arnedo Arena, la plaza de toros polivalente que ya acogió en 2010 a la Selección Nacional de fútbol sala. De cara a este desplazamiento, de momento la única ausencia será la de Murga, que sufre una pequeña sobrecarga en el isquiotibial.
De esta manera, el cuerpo técnico y médico del Caja realizó un balance muy positivo del rendimiento de sus jugadores, siete días después de la primera reunión en las pistas.
Según palabras de su entrenador David Madrid, “después de las primeras sesiones de cancha todo está yendo muy bien. Los nuevos fichajes están asimilando los conceptos bastante rápido y, en el aspecto físico, han venido muy preparados”.
En cuanto a la impresión que ha tenido el fisioterapeuta del equipo, Rodrigo Pastor, confiesa que “los jugadores han llegado bien a los entrenamientos, salvo las típicas molestias por sobrecargas o pequeñas inflamaciones, que son comunes al volver a trabajar después del merecido descanso que han tenido en vacaciones”.
Por su parte, los deportistas que arrastraban lesiones del año pasado –tales son los casos de Sergio y Murga–, Pastor explica que “el trabajo que se les dio para el verano ha dado unos resultados muy positivos en estos dos jugadores, porque ambos han llegado con un tono francamente bueno”.
Finalmente, el preparador físico Isaías de Santos valora positivamente “los ejercicios que han hecho los jugadores durante las vacaciones”, además del hecho de que “el grupo trabaja muy unido, y no hay tanta diferencia con respecto a otros años en los que unos llegaron mejor que otros”.
En el tema de la carga de trabajo, tras un primer microciclo de sesiones casi al cien por cien físicas, y un segundo periodo en el que se ha compaginado lo físico con la labor en cancha, de cara a la siguiente semana se continuará con la misma tónica y, a partir de la última de agosto, primará el trabajo con balón.
