La Cámara de Contratistas de Castilla y León calificó de “desoladores” los años de la crisis para la industria de la construcción, con una pérdida de empleo del 55 por ciento y, según los datos de Seopan —asociación nacional de empresas del sector—, una caída del 9 por ciento (6.000 empleados) en 2014 en la Comunidad frente a una subida del 29 por ciento en el conjunto del Estado.
El número de trabajadores pasó de los 136.000 en 2007 a los 60.000 en 2014, mientras que el número de empresas fue de las 28.977 en 2007 o las 33.797 en 2008 a 24.543 en 2014, lo que además no quiere decir que todas tengan capacidad operativa, ya que muchas se encontrarían en procesos de reestructuración o con situaciones “francamente malas”, de manera que el número de empresas con “cierta capacidad operativa” es “bastante menor”.
Así lo explicaron el presidente de la Cámara de Contratistas de Castilla y León, Enrique Pascual, y el vicepresidente de esta asociación, Alejandro Miranda, en una rueda de prensa repasando la situación del sector en los últimos años y los datos de licitación en este sentido.
Enrique Pascual señaló que en 2014 se licitaron 1.046,78 millones de euros, es decir el 62 por ciento por la Administración central, casi el 16 de la autonómica y cerca del 22 por la local, frente a 650 en 2013.
Sin embargo, incidió en la evolución de la licitación en los últimos años, porque aunque en 2014 se incrementó un 61 por ciento aún se estaría “muy alejado” de los niveles de inversión que consideraron necesarios para contar con unas infraestructuras productivas para competir en igualdad de condiciones con los países del entorno europeo.
En concreto, recordó que en 2007 los niveles de licitación eran de 3.842 millones de euros, hubo un “pico” en 2009 de 4.568 y ahora son 1.047. A este respecto, explicó que antes de 2007 la licitación anual rondaría los 3.500 millones de euros, una cifra que consideraron “adecuada” al tamaño y la población de Castilla y León que se necesitaría en una inversión productiva para “no descolgarse” de los niveles que tienen países como Francia, Italia, Alemania o Inglaterra en este caso.
