Agentes de la Guardia Civil desarticularon un grupo organizado itinerante, con base de operaciones en Valladolid, especializado en la comisión de robos con fuerza, principalmente en establecimientos de hostelería, donde se apoderaban de la recaudación de la cajas registradoras, tragaperras y máquinas de tabaco.
En total fueron detenidas cuatro personas, todas ellas integrantes de la organización criminal, vecinas de Valladolid y residentes en Huerta del Rey, a las que se imputan 45 hechos delictivos a lo largo de la geografía de la comunidad autónoma. Así lo desvelaron durante la mañana de ayer en la sede de la Comandancia de Valladolid su máximo responsable, Juan Miguel Recio, y el subdelegado del Gobierno, Luis Antonio Gómez Iglesias, quien felicitó al Instituto Armado por el trabajo realizado que permitió abortar una oleada de robos que «estaba generando mucha intranquilidad».
Las investigaciones se iniciaron en el mes de junio por parte del Grupo de Delitos Contra el Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de Valladolid, en el marco de la ‘Operación Porreco’, al tener conocimiento de la comisión de una serie de hechos delictivos, todos ellos con el mismo ‘modus operandi’, en la provincia de Valladolid.
Los componentes del grupo, que utilizaban vehículos con placas falsas de matrícula o robados, dificultando así las labores de investigación, funcionaban perfectamente coordinados y ponían en práctica numerosas medidas de contra vigilancia, como circular a gran velocidad en sus desplazamientos por carreteras secundarias, por lo que se intensificaron las labores de prevención e investigación en estos días.
Aunque por el momento solo hay cuatro detenidos, que según los cálculos de Recio podrían haber obtenido un botín superior a los 40.000 euros, la lista está pendiente de sumar el nombre de un quinto delincuente, que a su vez está acusado de un acto de homicidio cometido en el Barrio de las 3.000 Viviendas de Sevilla.
