Pese a que los españoles son partidarios de vivir en un piso de su propiedad, la actual situación económica obliga a los ciudadanos, especialmente a los más jóvenes, a esperar tiempos mejores para embarcarse en tan ansiada aventura. Sin embargo, los extranjeros, que ven a España como el cuarto país de Europa más atractivo para invertir, hace tiempo que comenzaron con firmeza a emplear su dinero en el mercado inmobiliario. De hecho, durante 2012, la demanda internacional en viviendas en suelo patrio creció un 17%, hasta desembolsar más de 5.000 millones de euros, según la estadística facilitada por el Banco de España.
Este dato, sin embargo, es inferior al registrado en 2011, ya que el incremento fue del 23,6%. Esta menor escalada se debió, principalmente, a la contracción de la inversión registrada en el primer semestre del ejercicio, cuando las dudas sobre la solvencia de España provocaron una ralentización de las adquisiciones extranjeras en el mercado inmobiliario. Una vez disipados estos temores, la actividad retomó el vuelo.
Otros planes
Los británicos y alemanes, con un 60 y un 30% de los inmuebles adquiridos, respectivamente, son los que más han apostado por la vivienda de costa española, aunque también los nórdicos están mostrando un creciente interés, especialmente daneses y suecos. Además de los inmuebles, hay otros sectores que les seducen, según el informe European Attractiviness Survey, de Ernst & Young, ya que consideran a España como el cuarto Estado del Viejo Continente más atractivo para la inversión. De hecho, la economía nacional consiguió atraer un 0,4% más de proyectos foráneos durante el pasado año.
Solo el Reino Unido, Alemania y Francia superan al país en la clasificación europea. El estudio resalta que España ha mantenido la tendencia al alza iniciada en 2011, tanto en el número de proyectos como en el empleo creado gracias a ellos. En concreto, se iniciaron un total de 274 nuevos planes en 2012 que generaron más de 10.000 puestos de trabajo, un 10% más que en el ejercicio anterior.
No obstante, Ernst & Young advierte de que la debilidad del consumo, las medidas de austeridad y la lucha por reducir el déficit han generado una situación «difícil» para la inversión.
Las naciones que más apuestan para sacarle rédito a su dinero en territorio patrio son EEUU, Alemania y el Reino Unido. Por sectores, servicios y software son los que concentraron mayor interés, seguidos del grupo financiero, del químico y de la automoción.
El informe indica que esta recuperación de la inversión extranjera es fruto del «impulso» en la confianza, debido a la mejora de la competitividad de la economía nacional. Además, resalta que Barcelona y Madrid están a la cabeza de las ciudades que más proyectos reciben, solo superadas por Londres y París.
El presidente de la consultora en Madrid, José Miguel Andrés, subrayó que España ha demostrado a los mercados que es «competitiva» y que sigue avanzando en la mejora de su productividad.
