Su trabajo de toda la vida nada tiene que ver con su actividad actual. Tras más de treinta años ejerciendo como procurador, Antonio decidió dar un giro de ciento ochenta grados y embarcarse en un nuevo proyecto profesional, acorde con su estilo de vida, ya que se confiesa un enamorado del campo y la naturaleza en general. Y en esta aventura, su hijo Santiago le ha acompañado desde el principio.
La motosierra, como aquel que dice, siempre ha estado en el maletero del coche. No en vano se ha ocupado toda la vida de podar los jardines de familiares y amigos: es algo que me gusta y relaja mucho. Así que un día me fui a la zona del Rastro de Madrid para comprar un arnés de posicionamiento y me hice un curso en el año 2014 con mi hijo, con la idea de hacer bien las cosas. Nos fuimos liando la manta a la cabeza, y de repente nos vimos embarcados en el nacimiento de la empresa que tenemos actualmente. Al principio nos dedicábamos a esto sólo los fines de semana, pero poco a poco el volumen de trabajo fue aumentando y decidimos meternos con las podas y desbroce a tiempo completo. Santiago dejó la empresa en la que había empezado a trabajar y yo fui desvinculándome poco a poco de mi profesión, afirma.

Su especialidad son los árboles complicados (corta de ramas en altura o viviendas que tienen estructuras cerca de la vegetación, por ejemplo), pero también se dedican a realizar desbroces y limpieza de solares para prevención de incendios y cualquier tipo de poda.
Viven en Madrid, pero compraron una parcela en la urbanización Soto Pinilla hace años, en la que tienen su vivienda y desde la que se mueven por la comarca: aquí la manera de trabajar es mucho más cómoda. Dejamos la furgoneta y las herramientas a la puerta de casa, no hay tantas dificultades de espacio como en la capital, afirman. Además, aquí se aprovechan más los residuos: la gente utiliza los restos para leña, o compostaje. En Madrid eso no ocurre tanto, aunque no tenemos problema, ya que disponemos de una trituradora profesional.
Profesionalidad, seguridad y constancia son los adjetivos que mejor definen su forma de trabajar. No paran y están continuamente reinventándose; desde hace un año, han empezado a realizar tallas en madera con la motosierra. De hecho, Santiago acudirá este verano a Milagros para hacer una demostración dentro de la semana cultural que realiza esta localidad burgalesa.

