Con “un abrazo fuerte y hasta siempre” finaliza la carta que la médico de familia Marina de la Infanta Pérez, que ha ejercido en los últimos siete años en el municipio, ha querido hacer llegar a los vecinos con los que ha compartido muchas experiencias en el ámbito profesional durante ese tiempo.
“He llagado al final de mi vida profesional y no quiero irme sin despedirme y daros las gracias. Gracias por permitirme entrar en vuestras vidas durante los últimos 7 años, en los que os he acompañado en buenos y malos momentos aportándome humana y profesionalmente una gran riqueza. Gracias por todo lo vivido con vosotros y la experiencia que sobre la vida, la enfermedad y la muerte me habéis ido transmitiendo. Gracias por las lecciones de aceptación y dignidad que he recibido en situaciones en las que teníais mucho dolor”, señala esta profesional de la sanidad.
Además de pedir disculpas “a todos aquellos que no se sintieron cómodos conmigo” y asumir “la parte de responsabilidad que me corresponde”, añade: “quiero que sepáis que me voy, pero que os llevo a todos conmigo en el corazón, a los que estáis y a los que se fueron”.
