El consejero de Educación, Fernando Rey, apeló ayer a la futura reforma del modelo de financiación autonómica y a la consolidación del nuevo escenario macroeconómico para poder rebajar las tasas universitarias en Castilla y León, que se volverán a congelar, debido a la “imposibilidad” de bajar los precios “de modo significativo” ya que esto habría supuesto alrededor de 30 millones de euros para las arcas regionales.
En declaraciones a los periodistas tras participar en un acto en la Universidad de Valladolid (UVa), el consejero recordó que el compromiso de la Junta para este 2016 era precisamente congelar las tasas universitarias, si bien reconoció que el objetivo “deseable” es equiparar las tasas de Castilla y León —las terceras más altas del país— a la media del país.
Fernando Rey cifró en 108 euros al año el precio que pagan a mayores los universitarios de la región en comparación con las tasas medias del país y aprovechó la ocasión para aclarar que el incremento de las tasas en su día permitió sanear las cuentas de las universidades de la Comunidad que en estos momentos o bien no tienen deudas o están a punto de pagarlas, a diferencias de instituciones universitarias de otros puntos del país que, según ha constatado el rector de la Universidad de Valladolid, Daniel Miguel San José, no tienen ni para pagar las nóminas de cada mes.
El consejero de Educación añadió a su reflexión el momento actual por el que atraviesa el país, a falta de la formación de un Gobierno central, y las oscilaciones de las previsiones económicas, para advertir de que esas incertidumbres ponen más en cuestión el escenario económico de futuro y esa consolidación de las cifras macroeconómicas a las que apela la Junta para poder rebajar las tasas en Castilla y León y equipararlas a la cantidad media.
Dicho esto, aclaró asimismo que un puesto escolar en una universidad tiene un coste de alrededor de 7.000 euros de los que los estudiantes pagan en estos momentos 1.800 euros, para reivindicar que también es necesario que se sepa lo que cuestan las cosas y la importancia de contar con instituciones saneadas para poder mantenerlas.
Tanto Fernando Rey como el Daniel Miguel San José hicieron un llamamiento también a la necesidad de reforzar el sistema de becas universitarias, una política eminentemente labor del Gobierno central que complementa ahora la Junta de Castilla y León y sobre la que el consejero de Educación reivindicó que sería mejor asignarle una competencia puramente autonómica.
“Todo es mejorable y vamos a estar muy atentos a lo que dicen los rectores”, garantizó Rey.
