El español Fernando Alonso (Ferrari) hizo ayer grande el Gran Premio de Gran Bretaña, ya que se llevó la victoria cuando su escudería estaba celebrado los 60 años desde que Ferrari ganó su primera carrera de Fórmula Uno, precisamente en Silverstone.
También se hizo grande él, porque demostró que se trata de un piloto excepcional, que en igualdad de condiciones es capaz de lo imposible, como acabar con la dictadura ya cansina de los Red Bull, y también porque sumó su vigésimo séptima victoria, igualando a otro de los grandes de la F1, el británico Jackie Stewart, campeón del mundo tres veces.
La victoria del asturiano no se explica, también, sin el punto de suerte que le acompañó, no solo el que se encontró en la vuelta 27 cuando un mecánico echó al traste con el récord del mejor equipo cambiando ruedas, en la parada de Vettel, sino por la lluvia que ha estado jugando a la ruleta rusa durante todo el fin de semana.
En Ferrari tenían pánico a las gomas duras, las cuales fueron funestas en la carrera de Barcelona. Apareció la inesperada lluvia justo antes de la carrera y en la casa italiana debieron de sonreír de oreja a oreja, ya que al salir todos los coches con gomas intermedias no estaban obligados a montar los dos que escogió el suministrador. Los blandos iban a ser los elegidos tras los intermedios.
Con esta puesta en escena, todos los monoplazas arrancaron con la pista mojada, pero ya sin lluvia. Mark Webber, que salía desde la ‘pole’, perdió el primer puesto en beneficio de su compañero Sebastian Vettel, quien tras la primera curva tiró del grupo, mientras que Alonso, que arrancó tercero, mantuvo esta posición.
En las primeras vueltas se temió lo peor, pero en beneficio de los Red Bull; los coches de la marca del toro comandaban la carrera y a cada paso por meta aumentaban la ventaja, como en tantas otras ocasiones se ha visto este año.
Lewis Hamilton, que el pasado sábado hizo una clasificación para olvidar al acabar décimo, una actuación parecida a la de su compatriota Jenson Button, lanzó un endemoniado ataque, marca de la casa, y se colocó quinto en la tercera vuelta, aunque se salió de la pista por un momento.
En el giro 10, uno antes de que empezase el desfile hacia los garajes, Vettel ya aventajaba en más de siete segundos a Webber y a casi 10 segundos al español.
El germano entró en la vuelta 13, igual que Massa, y Alonso, Hamilton y Webber, una antes. Se había cumplido el primer ‘stint’ y todo apuntaba a un nuevo recital de Red Bull, aunque con neumáticos blandos. Alonso empezó a ir más rápido, pero también Hamilton, que le superó en la vuelta 15.
Por detrás, un toque entre Sebastien Buemi y Paul de Resta acabó con el primero sin goma en una de las ruedas traseras y con la llanta al aire, cuando Jaime Alguersuari ya hacía vueltas que andaba delante de él.
A partir del giro 24, empezó la segunda caravana para entrar en ‘boxes’. Primero lo hizo Hamilton (24), Webber, Button y Massa (26), y Vettel y Alonso (27).
Entró primero el español y salió por delante de Vettel, que sufrió un error en el cambio de ruedas, precisamente de los mecánicos más rápidos del Mundial.
El asturiano regresó al asfalto y ya era primero, con un Vettel desesperado por detrás, aunque ya en tercera posición, pues Hamilton se coló entre ambos.
El piloto de Ferrari aguantó una mínima presión del inglés, pero ya en la segunda trazada le aventajó en dos segundos, tres a Vettel, 4,4 a Webber, y un poco más alejados Jenson Button y Felipe Massa.
El bicampeón empezó a marcar excelentes registros incesantemente, hasta alcanzar cómodas rentas de más de casi 15 segundos respecto al alemán, que pasó a ser segundo gracias al tercer y último cambio de neumáticos, donde salió por delante de Hamilton.
Fernando Alonso cambió por última vez las gomas en el giro 39, igual que Button, quien se quedó clavado tras la salida del ‘pit lane’ debido a que no le atornillaron bien la rueda izquierda delantera.
Por detrás del ovetense, que enfiló raudo hacia la victoria, en las dos últimas vueltas se vivieron dos escenarios de máximo interés y tensión. El primero, el que protagonizaron los Red Bull, batalla en la que Vettel aguantó estoicamente en la segunda posición, mientras que algo más atrás, Hamilton realizó una maniobra con toque incluido a Massa, le arrebató la cuarta posición y en la línea de meta, el brasileño acabó, incluso, fuera de la pista. Los comisarios no apreciaron nada ilegal.
Con esta victoria, Fernando Alonso salta a la tercera posición en la general, ahora con 112 puntos, aunque Vettel sigue comandando la clasificación con 204 puntos, por delante de Webber (124). Button, que no puntuó, cae al sexto puesto, con 109 puntos, los mismos que Hamilton.
Mientras tanto, su compatriota Jaime Alguersuari (Toro Rosso) acabó en los puntos. Finalizó décimo, lo que permite superar a Sebastien Buemi en la general.
Respecto a la escudería española Hispania, sus dos pilotos, Vitantonio Liuzzi y el debutante Daniel Ricciardo, concluyeron la carrera, pero la cerraron en los dos últimos puestos.
