La entrada en proceso concursal de la sociedad Segovia 21 ha generado inquietud entre muchos de los socios del campo de golf La Faisanera, que representa la principal actividad que se desarrolla en el complejo de Quitapesares.
El club de Golf La Faisanera, que está formado por cerca de 300 socios —algunos de ellos de carácter familiar— ha conocido la entrada en concurso a través de los medios de comunicación, y este pasado fin de semana se ha convertido en el tema de conversación de todos los jugadores.
El presidente del club, José Gordo, ha reconocido la existencia de «inquietud» entre los usuarios. «No sabemos cómo afectará este tema a los socios ni a las condiciones en que se venían desarrollando los contratos», explicó. «Nosotros, como club, somos la cara visible, pero sólo nos encargamos de organizar los torneos y poco más», añadió Gordo. «Nos gustaría que la intervención judicial permita que el mantenimiento del campo continúe haciéndose». «Han sido muchos los que me han preguntado; pero poco podemos explicarles», añadió.
Por su parte, el responsable de la empresa gestora de Segovia 21, Javier de la Orden, aseguró que el Juzgado todavía no ha respondido a la solicitud de concurso voluntario. Y espera que sea en los próximos días cuando el magistrado comunique su decisión al respecto.
Entre los principales problemas que se ciernen sobre el campo de golf se encuentra el mantenimiento de las zonas ajardinadas. Este servicio fue adjudicado en 2013 al grupo empresarial Ilunion S.L. la cual soporta, como proveedor, algunos meses de impagos, aunque continúa realizando las labores para las que fue contratada. De ella depende el cuidado de los 18 hoyos diseñados por José María Olazábal y que están distribuidos por la parcela de 603.000 metros cuadrados de superficie. Al grupo Ilunion pertenecen los profesionales de Jardinería de Pilsa Limpieza-Medio Ambiente Alentis, que mantienen en perfecto estado los ‘greens, tees, calles y rough así como la conservación de árboles de la especie Ulmus Laevis (olmo blanco), considerada de gran valor ambiental al tratarse de una de las escasas olmedas aún existentes en la península.
La Faisanera Golf cuenta también con cancha de prácticas para 26 puestos, 14 de ellos cubiertos, putting-green y chipping-green de prácticas. El campo dispone igualmente de un sistema de cuatro lagos interconectados mediante cascadas y arroyos que cumplen la función de aireación del agua evitando la eutrofización. Para ello someten el agua a un proceso de cloración al objeto de mantener un nivel óptimo.
El grueso de los trabajos que realizan estos equipos especializados consisten en siega, fertilización, riego, tratamientos fitosanitarios, aireación, escarificados, resiembras y recebos, así como manteado, mantenimiento de bunkers, cambio de posición de los hoyos.
De dejarse de realizar estas labores, se dificultaría mucho la práctica del golf, y los socios que vienen pagando sus cuotas con los que adquirieron sus derechos de juego, tendrían que abandonar el campo. Fuentes próximas a la sociedad considera que la empresa encargada del mantenimiento acumula unos impagos de más de 150.000 euros.
Por otro lado, también la entrada en proceso concursal de la sociedad Segovia 21 parecía representar una nueva oportunidad de compra del edificio de La Floresta por parte de la Diputación. Esta posibilidad, contemplada en los presupuestos de la institución provincial para este año, se descartó de forma sorpresiva en el pleno de enero. El equipo de Gobierno argumentó entonces que renunciaba a esta adquisición ante la necesidad de consignar un aval de 1,8 millones de euros con el que cerrar el preconcurso de Segovia 21. Sin embargo, el presidente de la Diputación, Francisco Vázquez, señaló el pasado viernes e insistió ayer lunes, en que no está previsto llevar a pleno dicha propuesta de compra. De hecho tanto los grupos de la oposición, como diversos alcaldes de la provincia, se manifestaron en contra de destinar parte de las inversiones a la compra del edificio.