Un estudio y unas investigaciones se gestan en muchas horas de entrega y sacrificio, muchos kilómetros de carretera visitando archivos, sin olvidar ese trabajo de campo que supone la visita a las personas, los diálogos con las gentes, y con vecinos de diversos municipios (sobre todo mayores), verdaderos testigos del tiempo. Y eso es lo que ha conseguido José M. Agudelo Blanco, un cacereño vinculado a esta provincia desde hace quince años. Funcionario de Patrimonio Nacional en el Palacio de Riofrío, desde hace unos años viene estudiando la resistencia armada contra Franco, a través de los estudios para la obtención del Doctorado, centrada en la lucha guerrillera antifranquista en la zona centro del país.
¿Cuándo y porqué tiene lugar la lucha antifranquista?
La violenta represalia que se inicia tras la victoria de las tropas franquistas, durante y tras la Guerra Civil, propició que parte de los vencidos, temiendo venganzas, huyeran al monte y se ocultaran aprovechando el conocimiento del terreno y la colaboración de sus habitantes. Estos grupos más que un planteamiento ofensivo hacia el nuevo régimen, se ocupan de esconderse y pasar lo más desapercibidos posible. Esta primera etapa de la resistencia antifranquista, a la que se conoce generalmente como la de los ‘huidos’, constituirá el germen y establecerá las condiciones idóneas para el posterior desarrollo del movimiento guerrillero.
Es decir, que esta se puede considerar como una etapa preliminar pero no plena…
Efectivamente constituye una primera etapa, pero sin la organización suficiente para poder afrontar una empresa de tal envergadura. Será más tarde, principalmente a partir de 1944, cuando tras la fallida invasión del Valle de Arán, comiencen a crearse las Agrupaciones Guerrilleras que, auspiciadas casi en exclusividad por el PCE, se dotaran de una organización político-militar, constituyendo una seria oposición a la dictadura hasta el año 1948 en que comienza su declive.
¿Estas agrupaciones se desplegaron por toda España o tuvieron zonas concretas de actuación?.
Su ámbito de actuación abarcó la mayor parte del país. Si bien es verdad, se produjo una gran disparidad tanto en las actuaciones como en los resultados, también en el ámbito cronológico e incluso en la organización y adscripción política. Por eso es preferible hablar de las guerrillas en plural. Por ejemplo, la 12ª División de la Agrupación Guerrillera de Extremadura, encuadrada a su vez en el Ejército Guerrillero de Extremadura-Centro, tuvo una intensa pero efímera andadura. A finales del año 1946 prácticamente había desaparecido, sin embargo, en ese mismo período, la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón -AGLA-, la de diseño más genuinamente comunista, se encontraba en pleno auge.
¿Cómo se desarrolló esta lucha en nuestra tierra. En Segovia en particular y en Castilla y León en general?
Segovia no estuvo incluida en el organigrama guerrillero, pero es muy probable el contacto con los maquis de Ávila en las poblaciones cercanas a la sierra de Guadarrama. No sería descartable la colaboración de algunos vecinos serranos con el movimiento guerrillero, pudiendo servir de enlaces o colaboradores de maquis, conformando lo que se llamaba la “guerrilla del llano”, de vital importancia para la resistencia.
No obstante, si existen algunas acciones documentadas y desarrolladas en el ámbito provincial, como el ataque en el mes de octubre de 1945 a la Oficina de Correos de Riaza, donde obtuvieron una importante suma de dinero para la causa; o la emboscada sufrida por un camión de guardias civiles en la parte segoviana de Somosierra, a mediados de enero de 1948, cuando se dirigía a Aranda de Duero, escoltando a una camioneta de la Compañía Telefónica enviada dese Madrid para reparar la línea que había sido cortada; en esta acción murió un cabo primero y resultó herido un guardia. Pero como he dicho, son acciones puntuales y aisladas, puesto que Segovia no estaba encuadrada en el despliegue territorial de ninguna Agrupación Guerrillera, al menos “oficialmente”, aunque, en algunas ocasiones se la incluyera en la Región del Centro y Extremadura, como recoge un documento custodiado en el Archivo Histórico del Partido Comunista de España en Madrid.
En cuanto al resto de Castilla y León, además de Ávila, hubo otra Agrupación Guerrillera de gran importancia en León. El resto de las provincias fueron subsidiarias de los movimientos guerrilleros de las zonas limítrofes, así, como ya se ha comentado, Segovia lo fue de Ávila y Madrid, Zamora de León, Palencia y Brugos de Santander, Salamanca de Cáceres y Soria de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.