En lo que va de año, 33 mujeres perdieron la vida a manos de sus parejas o ex parejas, 10 veces menos que en el mismo período del ejercicio anterior. Sin embargo, las cifras siguen siendo alarmantes. Alrededor de 600.000 personas en España creen que la violencia machista está justificada en determinadas circunstancias y, de ellas, 240.000 son mujeres.
Son datos que se desprenden de la encuesta anual de percepción de la opinión sobre los malos tratos, presentada ayer por la ministra de Sanidad, Leire Pajín, y por el delegado para la Violencia de Género, Miguel Lorente.
Los resultados de esta muestra realizada a partir de la consulta a 2.000 personas reflejan que el 91,2 por ciento de los voluntarios opinaque la violencia en el hogar es «totalmente inaceptable», mientras que el 1,4 por ciento cree que es aceptable «en algunas circunstancias», un porcentaje que se traduce en aproximadamente 600.000 personas, de las cuales el 40 por ciento son mujeres.
Estos resultados demuestran, a juicio de Pajín, que «hay que seguir trabajando», puesto que las agresiones no se pueden justificar «en ningún caso». No obstante, la ministra señaló que la sociedad está «claramente» en contra de los malos tratos y conoce el daño que causa a las víctimas.
El estudio indica también que el 72,5 por ciento de los entrevistados considera que los hombres maltratan a sus mujeres porque tienen problemas psicológicos, mientras que otro 53,7 por ciento opina que es a causa del alcohol y las drogas. Además, el 7,3 por ciento afirma que la violencia machista es «algo inevitable que ha existido siempre».
En caso de sufrir malos tratos, las españolas acudirían a un familiar (49,9 por ciento), a la Policía o a un juzgado (29,1 por ciento), así como a los servicios sociales y sanitarios (9,5 por ciento). Cuando la víctima es un allegado, el total de los voluntarios actuaría más o menos de la misma forma, y solo el uno por ciento no recurriría a nadie. La dirigente socialista valoró positivamente que cada vez se confíe más en las instituciones, y que las víctimas rompan el silencio y con más frecuencia recurran a éstas y a los familiares para denunciar la presencia de agresiones y maltrato.
Asimismo, el sondeo revela que la población apuesta por la educación como principal mecanismo contra la violencia machista, seguido por el endurecimiento de las penas y la concienciación social. En cuanto a las denuncias, el 60,6 por ciento de los entrevistados piensa que las mujeres no las presentan por miedo y un 19 por ciento, por vergüenza.
Homosexuales
Por otro lado, siguen reiterándose las peticiones de reformar la Ley de Violencia de Género con el fin de incluir en ella a las parejas del mismo sexo, ya que, desde su entrada en vigor han perdido la vida tres gays a manos de sus compañeros. «Las uniones homosexuales reproducen los mismos esquemas y roles que las heterosexuales, por lo que la violencia y las consecuencias para las víctimas son iguales», señaló recientemente el presidente de la Confederación LGTB Colegas.
En este sentido, Pajín anunció que creará un grupo de trabajo «de forma inmediata» para analizar esta situación. Este comité «se reunirá en septiembre» para estudiar, junto con las asociaciones de gays, lesbianas y transexuales, cómo abordar la problemática, y se «pondrán encima de la mesa» las necesidades que pueda haber para erradicarla.
