El consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva, se desplazó ayer a Bruselas junto con sus homólogos de Asturias, José Manuel Rivero, y de Aragón, Francisco Bono, para defender ante la presidencia polaca las ayudas al sector de la minería en España. Allí explicó que se abre una oportunidad para luchar por el carbón a partir de diciembre. En ese momento, la Comisión Eropea iniciará un debate para preparar la hoja de ruta que debe seguir el sector energético en los próximos 40 años, en lo que se conoce como Estrategia Energética 2050, que prevé regular la emisión de gases de efecto invernadero y abordar la seguridad y competitividad energética en Europa.
Durante la reunión Villanueva, Rivero y Bono defendieron prorrogar las ayudas al carbón más allá de 2018 y se mostraron en contra de que las empresas devuelvan las ayudas una vez concluido el plazo, según el reglamento. «Es inviable que las empresas mineras que quieran continuar con su actividad tengan que devolver las ayudas», protestó Villanueva. La Comisión Europea autoriza subvenciones hasta 2018 siempre que las minas no competitivas presenten un plan de cierre y aquellas que quieran seguir operando preparen medidas para mitigar el impacto medioambiental.
El consejero confió en que el nuevo gobierno «se tome en serio el futuro del carbón» y sea capaz de defender ante la UE estas reivindicaciones. «Veremos si somos capaces de que cuando se apruebe la Estrategia Energética en 2050, haya hecho las modificaciones correspondientes para que el sector tenga futuro», apuntó. El responsable de Asturias, adelantó que las comunidades mineras mantendrán una reunión con el próximo ministro de industria para explicarle su posición de cara a que pueda proteger sus intereses. También Bono confió en que con el nuevo se puedan introducir modificaciones al reglamento.
otros países. «Lo importante es que países como Polonia, Alemania o España seamos capaces de poder dar una solución donde otros países que tienen intereses distintos», comentó Villanueva en alusión a países que como Dinamarca (que ostentará el próximo semestre la presidencia del Consejo), Suecia u Holanda defienden el fin de las ayudas al sector al considerar que son contraproducentes para el medio ambiente y el clima.
Villanueva valoró la reunión con los polacos, que ostentan hasta finales de 2011 la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, y explicó que su conclusión es que «nuestras empresas mineras tienen que hacer un esfuerzo por ser más competitivas». Asimismo, justificó que en Castilla y León existen «muchas zonas del territorio» donde es «muy complicado» desarrollar una actividad económica alternativa, y consideró «determinante» que España disponga de una reserva estratégica para producir energía a través de un producto autóctono.
Según datos de la Comisión Europea, la ayuda concedida al sector de la hulla ha descendido en la UE de los 6.400 millones en 2003 a los 2.900 en 2008. En total, el sector da trabajo a unas 100.000 personas en Europa, 4.500 en Castilla y León.
