Agentes del equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de La Rinconada (Sevilla) detuvieron ayer a tres personas por su presunta vinculación con el crimen de la joven de 26 años de edad hallada muerta el martes con dos fuertes golpes en la cabeza y numerosas heridas de arma blanca en su vivienda.
Según informó el Instituto Armado, además de las tres detenciones, los agentes encargados de la investigación, que se encuentra bajo secreto de sumario, practicaron dos registros domiciliarios en el término municipal de La Rinconada.
En principio, las tres personas detenidas serían dos hermanas del marido de la víctima —fallecido por causas naturales en diciembre de 2015— y el novio de una de ellas.
Los hechos tuvieron lugar sobre las 10.30 horas del martes en una vivienda ubicada en el número 5 de la calle Gerardo Diego de La Rinconada, en la que vivía la fallecida y donde varios vecinos habrían visto entrar momentos antes a tres personas que, posteriormente, salieron del inmueble y abandonaron el lugar en un vehículo de color blanco.
Sobre las 15.30 horas, unos vecinos hallaron en el interior de la vivienda, que no había sido forzada, el cuerpo de la joven, que presentaba dos fuertes golpes en la cabeza que le habrían causado la muerte, además de numerosos cortes y heridas superficiales causados por un arma blanca.
La Junta de Andalucía asumió la tutela de los dos hijos de la joven fallecida, un menor de diez años y una chica de tan sólo tres años de edad.
Un familiar de la mujer de 26 años de edad manifestó que una persona del municipio habría confirmado que vio a “dos mujeres, un hombre y un coche blanco” en la zona donde residía la joven asesinada. Este familiar de la víctima, Juan José Moreno, criticó además que un vecino alertó a los agentes de seguridad de que había escuchado “gritos de auxilio y socorro” procedentes de la vivienda de la joven, si bien “al asomarse a la puerta y no escuchar jaleo se fueron”.
“En ese momento, si le pegan una patada a la puerta y la encuentran moribunda a lo mejor no la pueden salvar pero sí podría haber dicho quien ha sido la que la ha matado”, afirmó, y añadió que está de acuerdo con que la investigación esté bajo secreto de sumario pero que “ahí cometieron un error”.
Por su parte, unos vecinos de la mujer se mostraron “sorprendidos” por lo ocurrido y aseguraron que era “una persona normal” que “nunca había dado problemas con nadie. Cuando me dijeron que habían matado a Ana me sorprendió porque no le he visto ni pies ni cabeza, no sabemos porqué ha sido”, relató uno de ellos.
Por último, otro residente en la calle donde vivía la joven afirmó que era “buena muchacha” y visiblemente emocionado manifestó que “en la vida” se esperaba lo que había sucedido.
