Las Administraciones Públicas cerraron el año 2011 con un déficit de 91.344 millones de euros, el 8,51% del PIB, lo que supone una desviación de más de 2,5 puntos respecto a lo previsto por el Gobierno socialista (6%), según anunció ayer el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro.
En concreto, todos los organismos oficiales cerraron en números rojos. Así, el déficit del Estado alcanzó los 54.739 millones de euros, el 5,1% del PIB, frente al 4,8% previsto inicialmente.
Por su parte, la Seguridad Social registró un débito de 995 millones de euros, el 0,09%, frente al superávit previsto del 0,4% del PIB.
Las Comunidades Autónomas marcaron un desequilibrio de 31.451 millones de euros, el 2,94% del PIB, frente al 1,3% previsto anteriormente. Las regiones con las cifras más altas en este aspecto al término del pasado año fueron Castilla-La Mancha (7,30%), Extremadura (4,59%) y Murcia (4,33%).
Por debajo del 3% se quedaron Aragón (2,88%), País Vasco (2,56%), Castilla y León (2,35%), La Rioja (1,97%) y Navarra (1,89%). Finalmente, las que tuvieron un menor desequilibrio fiscal fueron Canarias (1,78%), Galicia (1,61%) y Madrid (1,13%), esta última la única que cumplió el objetivo.
Asimismo, las corporaciones locales contabilizaron un descubierto de 4.069 millones de euros, el 0,38% del PIB, 0,08 puntos por encima de la cifra estimada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero (0,3%).
Montoro aseguró que los datos aún son «provisionales» y recordó que el Banco de España dará sus cifras de cierre a finales de marzo.
A pesar de los desfases, el ministro no quiso responsabilizar «exclusivamente» a ninguna Administración, aunque sí hizo hincapié en que el Gobierno del PP no estaba en La Moncloa el año pasado. «Si quiere un responsable mire a los que habitaban esta casa en 2011», matizó.
En cualquier caso, resaltó que el objetivo político «primordial» es reducir el déficit, aunque no quiso desvelar las medidas que tomará el Gobierno para conseguirlo. Y es que el 8,51% supera en dos puntos y medio porcentuales el límite impuesto por Bruselas para este año, lo que obliga al Ejecutivo a continuar con su programa de reformas en un intento de acercarlo al 4,4% exigido en 2012. Por ello, el Gabinete de Rajoy se verá obligado a realizar un recorte de unos 41.000 millones de euros.
«Estamos comprometidos con la senda de la austeridad», subrayó el ministro tras asegurar que la reducción tiene que ser «lo más acelerada posible» para alcanzar antes la recuperación económica y la creación de empleo.
