El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; el director de la Real Academia Española, Santiago Muñoz Machado; el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero; y el alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, suscribieron, en Madrid, un convenio para el desarrollo de proyectos específicos de investigación sobre la lengua española.
La industria del Español es una oportunidad de progreso y futuro para Salamanca y Castilla y León, y por tanto, para España, según afirmó el presidente autonómico, quien señaló que este convenio es una demostración palpable de que el Centro Internacional del Español de Salamanca está en funcionamiento, generando actividad, conocimiento y oportunidades. Durante el acto celebrado en la sede de la Real Academia de la Lengua, Fernández Mañueco subrayó que, con los últimos impulsos, es una referencia nacional y, desde su punto de vista, es “el centro de formación del español de España”.
Castilla y León es historia y vanguardia del español, argumentó el presidente, quien reivindicó a Antonio de Nebrija, y a tantos otros, que son la historia y fueron vanguardia, a la vez que defendió la Comunidad como tierra del español “por entrañas, por nacimiento, por uso, por conocimiento, por industria y como seña de identidad”. Por ello, aseguró que debe ser destino preferente en las inversiones del Gobierno de España y de los fondos europeos para potenciar el español. “Salamanca, Ciudad del Español” no es un lema, sino una realidad actual, creciente y de mucho futuro, afirmó el presidente, quien indicó que el Gobierno de Castilla y León cree en el español como fuente de oportunidades, de crecimiento y de empleo. Es por ello que la Junta de Castilla y León destinará un millón y medio de euros a programas formativos que liderará el Centro Internacional del Español.
Se trata de un convenio “muy importante”, para el director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, que permitirá abrir, en nuestro país, “una brecha en algo de lo que se habla mucho y se hace realmente poco”. En este camino, la institución ha encontrado en Castilla y León “una gran acogida” para llevar a cabo el proyecto de la mano de la universidad “más vinculada con la enseñanza de la lengua y también la más prestigiosa”.
El acuerdo conllevará, por ejemplo, el desarrollo de certificaciones lingüísticas que permitan “certificar la calidad del español” en herramientas tan utilizadas, hoy en día, como los asistentes de voz, los traductores o los correctores de texto. “Hasta ahora, cada fabricante de máquinas decidía qué parte del español utilizaba en sus máquinas”, explicó el director de la RAE, “lo que podría llevarnos a una derivación de la lengua que no se corresponde con el código panhispánico”. El convenio incluye también la realización de un estudio de lecturabilidad, una palabra que, por cierto, no aparece en el diccionario, pero que Muñoz Machado ha prometido incorporar “en cuanto se pueda”. En este sentido, la investigación ahondará en la necesidad y la capacidad de crear textos fácilmente comprensibles.
