Coincidiendo con la fiesta de San Pedro, EL ADELANTADO organizó ayer la cuarta marcha en mountain bike “Camino de San Frutos”, una prueba no competitiva que contó con el patrocinio de ‘Segomotor’, la Diputación Provincial de Segovia y el Patronato de Turismo. Y, como en las anteriores ediciones de esta marcha, de nuevo logró reunir a un buen número de aficionados a la bicicleta de montaña.
Cerca de 260 se congregaron, a primera hora de la mañana, en Torrecaballeros, cuyo Ayuntamiento se volcó a la hora de atender a los visitantes. Después de un copioso desayuno, ofrecido por los empresarios del pueblo, los ciclistas salieron, cerca de las 9,30 horas, siguiendo la falda de la Sierra de Guadarrama. Dejaban atrás a familiares y amigos, que se quedaron en Torrecaballeros dispuestos a participar en las actividades “para acompañantes” programadas, durante toda la mañana, en esta cuarta edición de la marcha.
Así, mientras algunos de los acompañantes decidieron practicar el spinning, hubo quien optó por una sesión de zumba. Otros, más tranquilos, prefirieron aprovechar la mañana para aprender a elaborar jabones. Y los niños pasaron una mañana divertida en diversos talleres, entre ellos de globoflexia y de juegos estáticos.
Camino de Pedraza de la Sierra, el primer avituallamiento del día se situó en Val de San Pedro, donde se repartió fruta y bebida. Y unos kilómetros más adelante, otra parada, en La Matilla. Allí, diversos familiares de J.J. Aragoneses, en cuya memoria se celebra esta marcha en mountain bike, se encargaron de elaborar y repartir bocadillos de panceta. De La Matilla se fue a Puebla de Pedraza, por un camino poco transitado, y desde este último pueblo se emprendió el regreso a Torrecaballeros, pasando por Caballar —pueblo donde se veneran las reliquias de San Valentín y Santa Engracia, hermanos de San Frutos— y, seguidamente por el pintoresco Carrascal de la Cuesta, escenario del último avituallamiento.
El último tramo permitió a los ciclistas contemplar bellos paisajes de Tenzuela, Santo Domingo de Pirón y Basardilla. Y, finalmente, Torrecaballeros, donde los primeros arribaron en torno a las 14 horas. Esperaba una sabrosa paella, elaborada por Julián del Barrio. Y, quien lo quiso, pudo ducharse en las piscinas, por gentileza de la empresa ‘Aventrainers’.
A los postres, los ya habituales deseos entre los comensales de encontrarse pronto, en otra marcha en mountain bike por el Camino de San Frutos.