El Gobierno, a través del nuevo Ministerio de Empleo y Seguridad Social, comunicó ayer en una carta a los sindicatos que tiene intención de congelar el salario mínimo interprofesional (SMI) para 2012 en los actuales 641,40 euros mensuales a causa de la «coyuntura económica en general», según informaron fuentes sindicales.
Tras subir un 1,3% en 2011, el SMI quedó fijado en 21,38 euros al día o 641,40 euros al mes y en cómputo anual en ningún caso por debajo de los 8.979,60 euros.
Para los trabajadores eventuales y temporeros cuyos servicios a una misma empresa no excedan de 120 días, el sueldo mínimo se situó en 30,39 euros por jornada. Por último, para los empleados de hogar la cuantía establecida era de 5,02 euros por hora trabajada.
A mediados de este mes, CCOO y UGT enviaron una carta al entonces ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, para que jornal más bajo recuperara el poder adquisitivo perdido en 2010 y 2011 y lo mantuviera en 2012.
Los sindicatos denunciaban en dicha misiva que el SMI ha perdido poder real de compra por el «fuerte aumento» del IPC y el «moderado incremento nominal» de este suelo salarial. Según los cálculos de CCOO y UGT, el SMI lo perciben unos 183.000 trabajadores.
El sueldo no subió menos de un 4% entre 2001 y 2009, pero solo experimentó aumentos del 1,5% y del 1,3% en 2010 y 2011, frente a los crecimientos del IPC del 1,8% y del 3,3% en estos años. El resultado ha sido un retroceso real del poder de compra del 0,3% en 2010 y del 2% este año.
En su carta firmada por los sindicalistas de CCOO y UGT, Ramón Górriz y Toni Ferrer, ya advirtieron de que la crisis económica «no puede servir como excusa para desistir en el objetivo de alcanzar un salario mínimo del 60% del sueldo medio», es decir, unos 1.026 euros mensuales, tal y como recomienda la Carta Social Europea suscrita por España.
El salario mínimo español es de los más bajos de los países de la UE, que lo tienen establecido en su ordenamiento jurídicol, tan solo está por encima de Portugal.
