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Un martinete del siglo XIX

por El Adelantado de Segovia
21 de noviembre de 2022
en Provincia de Segovia
SG Navafria Martinente foto SERCAM SCL 03

Rueda hidráulica de madera, que tiene tres metros de diámetro. / E. A.

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El Museo etnográfico del Martinete de Navafría, taller de función de cobre de mediados del siglo XIX, es propiedad de la familia Abán desde entonces y estuvo en funcionamiento hasta el año 1997. En la actualidad es el Ayuntamiento de Navafría quien gestiona las visitas con fines turísticos y divulgativos de una actividad preindustrial para la elaboración, principalmente, de utensilios domésticos como calderos para la cocina tradicional de esta zona de la Sierra de Guadarrama, así como calientacamas o braseros, entre otros.

Está ubicado aproximadamente a un kilómetro del núcleo urbano de Navafría, municipio distante 30 kilómetros de la capital segoviana, por la carretera N-110, y que recibe también visitantes desde la vecina Comunidad de Madrid por la A1 (carretera de Burgos), donde los conductores tienen que desviarse a la altura del kilómetro 99, en Santo Tomé del Puerto, para dirigirse por la N-110 en dirección Segovia hasta este pueblo.

Los expertos coinciden en que este martinete es una obra de ingeniería singular y extraordinaria, única en España y Europa, que representa la continuidad de un método artesano de origen medieval que ha sobrevivido hasta la actualidad. Desde 1998 está declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento.

Fue hacia el año 1861 cuando dos hermanos procedentes de la provincia de Soria, Manuel y Eugenio Abán (que según algunos expertos formaban parte de una familia de origen francés), llegan a Navafría para instalarse y desarrollar su oficio de caldereros de cobre. Compraron una antigua sierra de agua que fue transformada en martinete, yfuncionó hasta 1936, año en que quedó destruído por un proyectil de la Guerra Civil. Pasada la guerra, en 1941, los Abán transformaron otro edificio que había adquirido Aniceto Abán el 1930, convirtiéndolo en el segundo Martinete de Navafría o Martinete de Abajo, actual museo etnográfico visitable (con guía) previa reserva en el teléfono 682156236 (puede ser vía WhatsApp), de miércoles a domingo por las mañanas y los sábados a las 16 horas, o autovisitable a través de la plataforma de la red de espacios expositivos Museos Vivos —www.museosvivos.com—.

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Diferentes herramientas utilizadas para trabajar en el Martinete. / E. A.

Precedente del siglo XVIII

En el Martinete de Navafría los artesanos del cobre utilizaban la energía hidráulica, que se obtiene por la transmisión de la fuerza del agua en una rueda, como la de un molino, y al girar hace rotar un eje que mueve el mazo con el que se golpea y modela el mineral.

Es sabido que los hermanos Abán, cuando se instalan en Navafría en el siglo XIX, llevan a cabo una reforma en instalaciones preexistentes, del siglo XVIII, adaptándolas para el trabajo en cobre.

El martinete actualmente visitable se encuentra a pie de monte de la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama, junto al cauce del río Cega, a un kilómetro al sur del núcleo urbano del pueblo de Navafría. Esa localización se debe a la necesidad de utilizar agua abundante para mover la rueda que genera el movimiento de la maquinaria, así como también para disponer de una buena base de roca que amortigüe los golpes durante el proceso de elaboración de trabajos con cobre.

El río Cega se alimenta esencialmente de la fusión de dos neveros que cubren las alturas del Artiñuelo y Peñacabra. El agua es elemento primordial en el funcionamiento del taller, como lo son también el fuego y el aire. Los artesanos del cobre han utilizado con sabiduría durante siglos una combinación de los tres elementos.

Así, en este conjunto etnográfico de Navafría pueden distinguirse tres partes:
Una es la maquinaria, que está formada por un lado por el motor, con una rueda hidrálica de madera de eje horizontal, que tiene tres metros de diámetro. Hay que tener en cuenta que lo habitual era que girase 30 veces por minuto, lo que supone 150 golpes del mazo, aunque la velocidad es regulable con el paso del agua. Por otro, el mazo o martillo pilón, compuesto por una cabeza de hierro de unos 208 kilos de peso, cuyo mango está hecho con un tronco de pino de casi cinco metros de longitud.

El mazo golpea sobre el yunque, que es una pieza de hierro empotrada en la piedra del suelo.

20190227 Navafria Martinete KAM7907
El sistema hidráulico es fundamental para el funcionamiento de este taller de fundición de cobre. / E. A.

En cuanto al sistema hidráulico, consiste en un azud de cantos sueltos que embalsa ligeramente y facilita el desvío de parte de curso del río Cega por el caz. Este último está provisto de compuerta y conduce el agua a una pequeña balsa.

Por último, se encuentra la fundición. El cobre se funde en la fragua, en un crisol de barro y arena, donde se deposita la chatarra junto con el carbón. Para elevar la temperatura hasta la fusión se insufla aire a presión en el crisol, por medio de un sistema hidráulico llamado trompa.

SG Navafria Martinente foto Juan Jose Pacual 006
La fundición es otro de los elementos claves de esta factoría de cobre preindustrial. / Juan José Pascual

El edificio del taller es una construcción de mampostería de planta rectangular, cerramiento con cerchas de madera y cubierta a tres aguas, y tiene una puerta de acceso y un pequeño vaso y lucernario, que ofrecen iluminación escasa, ya que el fundido proporcionaba suficiente luz a la estancia.

Las visitas guiadas duran aproximadamente una hora o una hora y cuarto y, según explica Teresa Prieto, responsable de las mismas y de la Oficina de Turismo de Navafría, primero se ofrece una explicación del contexto, del origen francés de los martinetes y del trabajo del cobre. Luego, la visita comienza en el interior donde se conservan herramientas, la carbonera, la fragua donde se funde el cobre y el martillo pilón, con sus diferentes partes.

En el exterior del edificio, enseña el arca o depósito de agua, con sus tiradores para manejar la fuerza del agua, de manera que entre mayor o menor cantidad. A continuación los participantes bajan a la zona donde está la rueda de madera, una de las partes más importantes, y el sistema de aire, único, que se basa en el sistema venturi, y consigue introducir aire en la fragua por la acción del agua.

Por último, otra vez en el interior, en la fragua y zonas adyacentes, Teresa intenta ser lo más ilustrativa posible para contar cómo se fundía el cobre, cómo se repartía después en moldes y se formaban las pastelas, así como el trabajo en el martillo pilón, para dar forma a los calderos para, por último, hacer el rebatido, el trabajo final para dejar estos utensilios preparados para la venta.

El cobre

El cobre fue el primer metal empleado por el hombre pero su uso empezó a generalizarse con el descubrimiento de la técnica de su fundición hacia el año 3.500 antes de Cristo en Caldea y Egipto.

Hay muchos expertos en gastronomía que consideran que es el mejor metal en la cocina por su excelente transmisión de calor y su gran durabilidad, además de ser antibacteriano natural. Destacan su conductividad, porque absorbe el calor y lo distribuye de manera uniforme, de manera que la cocción de los alimentos es muy pareja, sin que unas zonas se cuezan más que otras. Eso permite un mayor control al cocinero/a y practicar casi todas las técnicas culinarias como freír, sellar, saltear, dorar, reducir y estofar. Es particularmente útil para preparar determinadas salsas, al trasmitir muy rápidamente el frío y evitar así que se sobrecalienten y se corten.

El inconveniente es que puede crear reacciones tóxicas cuando entra en contacto con algunos alimentos (sobre todo los ácidos) y, por eso, actualmente, los utensilios de cobre cuentan con un recubrimiento interno de estaño, acero inoxidable o incluso plata.

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Puerta de acceso al interior del edificio del Martinete de Navafría. / E. A.

Restauración

En el año 2019 la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León acometió una inversión de 118.695 euros, cofinanciada con fondos europeos FEDER, para acometer principalmente la sustitución de la cubierta del martinete y de su estructura, así como la impermeabilización de la balsa o antepara, además de obras complementarias de limpieza y reparación puntual de muros y de la estructura del altillo que se conserva.

Reconocimiento

En el año 2018, más de 120 expertos participaron en el Teatro Juan Bravo de Segovia en un encuentro internacional de molinología y una de las 56 investigaciones presentadas versó precisamente sobre este Martinete de Navafría.

Además de estar protegido como BIC, a finales de 2020 entraron en vigor las Normas Subsidiarias de Navafría, normativa urbanística que incluye en su catálogo de protección a este taller del siglo XIX, entre otros bienes.

SG Navafria Martinente foto SERCAM SCL 01
Trabajando un utensilio de cobre en este taller, hoy museo etnográfico. / SERCAM SCL
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Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

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