Polo explicó que el principal problema de las empresas auxiliares, junto a la falta de crédito por parte de las entidades bancarias, está en los problemas de pago de las empresas contratistas, que en muchas ocasiones tardan más de ocho meses en pagar y en otras ni siquiera llegan a abonar las cantidades que deben, al verse inmersas en procesos concursales.
«La ley marca que los pagos deben hacerse a un máximo de 85 días, que serán 30 en 2013, y ahora mismo estamos en más de 200 de media», indicó Carlos Polo, quien añadió que, pasado ese tiempo, hay empresas constructoras que cierran o suspenden pagos, dejando si cobrar a sus subcontratistas.
Para abordar estos temas, ASEAC ha organizado una Jornada Técnica sobre Morosidad y Subcontratación, que se celebra el próximo jueves, 27 de octubre, en el Parador de Segovia, con la presencia como ponente de José María Gimeno Feliú, catedrático de Derecho Administrativo de la Facultad de Derecho de Zaragoza y presidente del Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón.
