A Bruselas no le ha temblado el pulso para castigar a las entidades financieras por condicionar los tipos de interés que afectan a decenas de miles de clientes. El vicepresidente y comisario de Competencia, Joaquín Almunia, anunció ayer la sanción más alta de la historia con 1.750 millones por manipular el euríbor y el líbor y, en un segundo expediente, alterar la cotización del japonés tíbor. La sanción recae sobre seis de los grandes bancos del mundo: Citigroup, JP Morgan, Deutsche Bank, Société Générale, Royal Bank of Scotland y el bróker RP Martin, que operaban como un cártel, compartían información y, en definitiva, maniobraban para sacar beneficio con esos índices que sirven de referencia para la gran mayoría de los créditos y otros productos financieros. Barclays y UBS también participaron en los cárteles, pero se han librado de las sanciones por ser los primeros en delatar su existencia en Bruselas.
La anterior multa más alta fue la que impuso el Ejecutivo comunitario el año pasado a siete fabricantes de tubos catódicos para televisores y pantallas, que ascendió a 1.470 millones de euros.
«Lo que es impactante en los escándalos del líbor y del euríbor no es solo la manipulación de los índices de referencia sino también la colaboración entre bancos que deberían competir entre ellos», denunció Almunia. «La decisión de hoy es una señal fuerte que muestra la determinación de la Comisión de luchar contra estos cárteles en el sector financiero y sancionarlos», resaltó.
En concreto, cuatro de las entidades -Barclays, Deutsche Bank, Royal Bank of Scotland y Société Général- participaron en un cártel entre 2005 y 2008 para manipular derivados del euríbor. Barclays se libra de una sanción de 690.000 euros por ser la primera entidad que denunció la existencia del acuerdo, mientras que las otras tres entidades han visto rebajadas sus multas por colaborar.
El euríbor es un índice de referencia que pretende reflejar el coste de los préstamos interbancarios en euros y que se usa por ejemplo en la mayoría de las hipotecas en España. Se calcula sobre la base de los datos que envían los 44 bancos participantes en el panel cada día entre las horas 10,45 y 11,00 a Thomson Reuters, que actúa como el agente calculador para la Federación Bancaria Europea.
Los traders de los bancos sancionados discutían entre ellos los datos que iba a ofrecer cada entidad para el cálculo del euríbor, así como sus estrategias de fijación de precios. El objetivo era, según Almunia, maximizar los beneficios para las entidades.
Acciones privadas
Los inspectores comunitarios llevan dos años con este caso. Han investigado a las empresas financieras al sospechar que compartían información que deberían haber guardado para ellas. Con esta asesoría, alteraban la cotización de los tipos de interés que luego aplicaban a los productos como derivados del euríbor, líbor y tíbor.
Almunia explicó que Competencia tiene abierto también un caso por adulteración de los índices relacionados con los tipos de cambio. Asimismo, el comisario abrió la puerta a que los particulares denuncien a las firmas bancarias por sobrecostes en los productos contratados, ya que «caben acciones privadas para reclamar compensaciones derivadas de esta infracción».
