El consejero de Economía y Hacienda, Carlos Fernández Carriedo, destacó hoy que Castilla y León creció un cinco por ciento y había recuperado al cierre del segundo trimestre del año el 93 por ciento del PIB que perdió durante la pandemia, un dato muy por encima del 77 por ciento de la media nacional.
Carriedo presentó los datos de la Contabilidad Regional de Castilla y León correspondiente al segundo trimestre de 2022, que ponen de relive que la Comunidad sigue creciendo y “está muy cerca de alcanzar el nivel de PIB de 2019”.
El consejero ensalzó que Castilla y León puede ser así una de las primeras autonomías en volver a sus niveles productivos prepandemia. Sin embargo también advirtió de que la Comunidad, podría entrar de nuevo en números rojos ante el impacto de la hiperiflación y las incertidumbres internacionales por la guerra de Ucrania.
RECUPERACIÓN “COMPLETA”
En este sentido, destacó que la autonomía creció un cinco por ciento y había recuperado al cierre del segundo trimestre del año el 93 por ciento del PIB que perdió durante la pandemia, un dato muy por encima del 77 por ciento de la media nacional. No obstante, indicó que en términos nominales la recuperación “fue completa por la inflación”, con lo que ya estaría por encima del cien por cien de 2019. A pesar de la advertencia para los próximos meses, Carriedo pronosticó que si se alcanza un crecimiento medio del PIB del 2,6 por ciento a final de año “se recuperaría el nivel previo a la pandemia”. “Esto no significa el 93 por ciento del PIB que había en 2019, sino respecto de lo que perdimos en aquel contexto”, matizó.
La variación intertrimestral se situó en el 2,3 por ciento en este periodo, cuando en el anterior había decrecido un dos por ciento. Esta mejoría, sintetizó, se debe al “dato positivo en los servicios, al crecimiento en la industria, a la demanda interna y a la inversión”, si bien lamentó la evolución “más negativa de la agricultura y ganadería” y el bajo impulso del comercio exterior.
En todo caso, lanzó un mensaje de prudencia, dado que aunque parezca que llegar al cien por cien “es fácil”, el segundo semestre podría torcerse por el escenario actual. Y recordó que ya en 2020 la Comunidad sufrió “una recesión muy relevante, del siete por ciento, menor que el diez por ciento de España, las caídas más importantes en 80 años, con una pérdida del PIB que se acumuló hasta el primer trimestre de 2021, inclusive”.
«PODRÍAMOS EXPORTAR MÁS ENERGÍA»
Cuestionado por el invierno que se prevé a causa de la guerra del gas, Carriedo reiteró que Castilla y León “genera más energía de la que consume” y presumió de que la Comunidad es “solidaria en ese sentido con otras autonomías”, dado que España es “deficitario”. “Hubiéramos sido todavía más exportadores de energía si no se hubieran cerrado minas, térmicas y la central nuclear de Garoña”, comentó el consejero de Economía, quien recordó que el conjunto del país es una mercado “único nacional” y por eso “no existe una coraza”, con lo que las “mismas dificultades que pase España” a causa del gas “también las sufrirá Castilla y León”.
En todo caso, incidió que la Junta se defiende con “los impuestos más bajos de España para las familias” y consideró que es “bueno que las comunidades hagan un esfuerzo por bajar tributos para compensar la subida impositiva del Gobierno, que que pone en riesgo la recuperación”. Preguntado por la diferente fiscalidad entre comunidades vecinas, principalmente Madrid, Carriedo recordó que es una autonomía que “tiene impuestos que ha bajado, algunos por debajo y otros más altos que Castilla y León”. “Es positivo que hagamos la parte que nos toca hacer”, concluyó.
EMPLEO
Además, en lo que se refiere a la situación de empleo, el dato, sostuvo el consejero, es “coherente” con las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) relativas a ese trimestre y “ha sido positivo” en creación de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, definidos como el número de horas trabajadas entre la jornada media realizada en puestos de trabajo a tiempo completo. Así, refleja una variación interanual del 4,7 por ciento (2,9 por ciento en el trimestre anterior), con una aceleración en el empleo del sector primario y los servicios, un crecimiento en el de la construcción y una mayor contracción en el empleo de la industria.
SUBE LA INVERSIÓN
En cuanto a la inversión, anotó un aumento del 2,8 por ciento en este trimestre y se recupera así respecto del anterior, cuando apuntó un retroceso del 1,8 por ciento. “Este dato constata que se recuperan las inversiones”, subrayó Carriedo, quien mencionó particularmente la de bienes de equipo, con un 1,7 por ciento más (-9,2 por ciento en el período precedente), mientras que se desaceleró el componente de construcción, con un incremento del 3,8 por ciento (4,9 por ciento en el trimestre anterior).
