Los actuales portavoces municipales de los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de La Granja mantienen opiniones diferentes sobre su futuro de cara a las elecciones municipales del 22 de mayo de 2011, después de que el alcalde haya anunciado que optará a su reelección como regidor granjeño.
Álvaro Pajas, del PP, grupo que en esta legislatura tiene cuatro concejales, afirma que se encuentra a “disposición del partido”, aunque, en principio, está dispuesto a continuar cuatro años más en la corporación municipal, después de ocho años como concejal popular.
Admite que estar en la oposición también desgasta, al igual que gobernar, y más en un municipio como el granjeño, de tendendia de izquierdas. Sin embargo, no ha perdido la ilusión ni la esperanza de que las cosas cambien. De hecho, explica que en la presente legislatura el PSOE (que gobierna el Consistorio en mayoría) perdió un concejal, que finalmente fue para el grupo independiente.
Por su parte, el portavoz de IU, Nicolás Hervás, lleva ocho años como concejal en La Granja. Aún no ha tomado una decisión sobre su futuro político ni el partido tiene una resolución tomada. “No descarto nada, —asegura— ni irme ni quedarme. Estoy a un 50 por ciento de ambas posturas”, apunta.
Hervás señala que es difícil ser concejal en el Ayuntamiento de La Granja, “mayoría tras mayoría” del PSOE. Pero, aún no sabe cuál va a ser su decisión definitiva.
El grupo independiente de La Granja, que representa su concejal José Luis Aragüe, fue la sorpresa de la presente legislatura, al conseguir un edil en las últimas elecciones municipales.
Aragüe reconoce que es toda una experiencia personal pasar por el Ayuntamiento de tu pueblo, para todos los ciudadanos, aunque de cara a las próximas elecciones es probable que no encabece la candidatura independiente, ya que considera bueno que se renueve y entre gente nueva. “Mi intención es dar paso a otras personas. Creo que ser concejal merece mucho respeto y responsabilidad, y la renovación es muy sana”.