La lectura de los Fueros de Sepúlveda en la Plaza de España, al atardecer de ayer, puso fin a la fiesta de este año, cerrada con “balance satisfactorio”, según fuentes municipales. Durante dos días, actuaciones musicales, teatrales e infantiles se han dado cita en numerosos rincones del casco histórico de Sepúlveda. La mayor afluencia de público se registró, tanto el sábado como ayer domingo, a partir de media tarde.
Vecinos y visitantes no duraron en vestirse de época para integrarse en esta fiesta de recreación histórica, cuya pretensión inicial es recordar el ordenamiento jurídico medieval al que dio nombre la villa, los Fueros de Sepúlveda, y que con el paso de los siglos se extendió por numerosos lugares de España.
El punto más brillante de la fiesta se vivió el sábado por la noche, cuando a las 22,00 horas, el toque de queda dio paso a los antorcheros, que iluminaron con fuego las cerca de 500 antorchas colocadas en las principales calles de la villa medieval, ofreciendo una imagen única y llena de misticismo.
Los cerca de 50 artesanos llegados de todos los puntos de la geografía española que instalaron sus puestos en las calles sepulvedanos se encargaron de dar vida al mercado, que este año ha registrado un aumento de visitantes con respecto a pasadas ediciones.
Una vez acabada la Fiesta de los Fueros, comienza hoy la Semana Cultural, plagada de actividades. Para hoy se ha programado un taller de danzas intergeneracional (11,00 horas) y otro de paloteo (19,30), en ambos casos a cargo del grupo de danzas “Virgen de la Peña”. Mañana, taller de cantería a cargo de Juan Emilio Cristóbal (11,00) y presentación del libro “Riaza: sones y costumbres tradicionales”, de Elena de Frutos, en el Ayuntamiento (20,30 horas).