La piscina municipal de Fuentepelayo cambió su fisonomía cotidiana gracias a una actividad cultural y lúdica organizada por la Biblioteca Pública de la Fundación Caja Cega/Cajaviva. También cambió su formato habitual la propia biblioteca al llevar una parte de su quehacer desde su recinto hasta dicho lugar de recreo acuático.
Con el título genérico de ‘Bibliopiscina’ los niños y niñas de edades más tempranas disfrutaron de una jornada de muy variado contenido concebida específicamente para ellos. Nati Torrego, como responsable de la biblioteca y coordinadora de la actividad, llevó a la piscina un variado, amplio y motivador lote de libros que fueron utilizados por los chavales como material de lectura. También hubo tiempo para que los progenitores de los propios escolares y personas relacionadas con la docencia, algunos miembros de la propia junta directiva de la biblioteca, así como un buen puñado de voluntarias ejercieran como expertos cuenta cuentos. Todo sirvió para lograr la participación de los chavales en todas y cada una de las propuestas realizadas. Cuando finalizaba alguna actividad o cuando el calor se apoderaba de la situación, era buen momento para permitir un chapuzón en el vaso de la piscina, y vuelta a la carga.
Los momentos finales de la actividad se aprovecharon para que los niños participantes realizaran sendos trabajos de expresión artística y plástica. A destacar, la elaboración de un marca páginas y de sendos disfraces. Ni que decir tiene que los escolares se llevaron a sus casas dichos trabajos manuales.
Un año más, esta actividad concitó a una gran mayoría de peques habituales de la localidad y muchos veraneantes que se encuentran en Fuentepelayo en esta época estival.
