Si el pasado fin de semana los alrededores del Castillo acogieron un gran evento, el sábado no fue menos; la jornada de Huercasa Nights celebró una fiesta del country que atrajo a cientos de personas dispuestas a disfrutar de un plan diferente de sábado, y aprovechar la iniciativa que la Concejalía de Cultura y la empresa hortofrutícola Huercasa llevaron a cabo en Cuéllar.
Por la tarde, para calentar motores, los niños pudieron disfrutar de numerosos talleres que, previstos a los pies del Castillo, tuvieron que trasladarse al interior de la iglesia de San Martín para evitar el aire y la amenazante lluvia. Baile, manualidades y muchos juegos hicieron partícipes del espíritu country a decenas de niños. Seguidamente, la carpa abrió sus puertas para dar comienzo a Huercasa Nights. Hasta la hora de inicio de los conciertos, la pista se llenó de bailarines que practicaron el famoso country line dance. Mientras, la food truck ‘Alma canalla’, del chef Peña, no cesó ni un instante de servir menús especialmente creados para la ocasión, con esencia americana; sin duda, este fue otro de los éxitos y reclamos de la noche.
La primera en pisar el escenario fue Susan Santos, que presentó casi en primicia su nuevo disco ‘Skin and bones’, y deleitó a todos los presentes con su fuerza a la guitarra y su voz. A continuación, fue el turno de Red House, esperados por muchos de los asistentes. La veterana banda, con Jeff Espinoza y Francisco Simón a la cabeza, animó incansablemente al público. El impetuoso sonido de sus guitarras llenó la carpa ferial, y la banda se entregó por completo ofreciendo un recital country de la mejor calidad. Francisco Simón quiso acercarse de verdad al público, tanto que no dudó en bajarse del escenario y rasgar su guitarra en la propia pista.
La mejor música, comida y bebida hicieron que la primera edición de Huercasa Nights fuera un éxito, merecido para todos los implicados. Se espera que este preludio del Huercasa Country Festival siente las bases para crecer en próximas ediciones.
