Tras la tensión sufrida durante toda la tarde por la tormenta que amenazaba, finalmente se pudieron realizar casi todas las actividades de la Noche de Luna Llena con éxito. El concierto de Danays Bautista tuvo que ser suspendido tras cuatro o cinco canciones, y la última actuación de Chapertons tuvo que cancelarse casi en su comienzo por una lluvia que adelantaría el fin de la velada a las dos de la madrugada.
Nunca se había realizado una celebración íntegra en la Alameda, a orillas del río Eresma, pero la pasada noche ha permitido, según el Ayuntamiento, demostrar la fructífera asociación entre naturaleza y cultura.
Desde antes del comienzo de la velada cultural, previsto a las ocho de la tarde, un público ya numeroso se acercaba a los jardines con tímida curiosidad. A pesar de la dificultad de estimar el número exacto que pasaron por la Alameda del Parral, el Ayuntamiento señaló ayer que más de 3.000 personas pasaron por la Real Casa de la Moneda. Para llegar a esta cifra, se han sumado los 1.800 visitantes a las estancias y el museo, y las 500 personas que asistieron a cada uno de los dos conciertos que tenían lugar en su patio. Además, también se cuentan las personas que visitaron la cafetería y la barra exterior.
Las Asociaciones de Camareros y Cocinero de Segovia agotaron existencias repartiendo 1.000 tapas ‘Bocados de luna’ y 1.200 granizados de limón. Por otra parte, la pastelería Molinga agotó las más de 2.000 raciones de chocolate blanco que resultaron de la luna de dos metros de diámetro que había elaborado para la ocasión.
En la zona infantil, unos 500 niños siguieron el circuito de cuatro talleres organizados para la especial ocasión. Macetas, flores lunáticas y barcos de papel adornaban el ambiente. Otros niños prefirieron ver las pompas gigantes de la Compañía ‘Made in jabón’. Cercanos a la zona infantil, los asistentes pudieron pintar acuarelas a la luna ayudados por los acuarelistas de ASEDA, hacerse chapas o participar en las promociones de la librería solidaria Aida Books &More.
En esta misma zona, la danza clásica de los bailarines del Centro de Danza de Segovia y los tangos de Tanteas acapararon la atención del público desde el primer momento.
En la Fábrica de Borra, la otra vía de entrada a la ‘zona Noche de Luna Llena’, como bien señalaba el gran ‘Graffiti Vegetal’, nueve lunas incandescentes salieron del horno, convertidas en lunas de fuego por la técnica japonesa rakú,de la que el numeroso público preguntaba los detalles. La música acompañó durante toda el evento el sonido dela naturaleza, conjugando una agradable sinfonía. Los jardines del Romeral de San Marcos y el de Leandro Silva se abarrotaron gracias al recital de poemas y los cuentos eróticos narrados por Pep Bruno. Este último llenó los tres pases que realizó hasta alcanzar un público de 180 peronas.
Los Jardines del Alcázar también se llenaron gracias a la magia de Manuel Vera, Iván Asenjo y Héctor Sansegundo. Todos ellos completaron el aforo, sumando una asistencia total de 2.000 personas.
La actividad más concurrida, según el Ayuntamiento, fue ‘La piara fantasma’. Los 33 cochinillos de escayola pintados por algunos de los principales artistas plásticos de la ciudad atraía a niños y adultos.
Según el Ayuntamiento, la colaboración de los ciudadanos se traduce en 13.000 participantes entre todas las actividades. Esta cifra hace que la concejala de Cultura esté muy “satisfecha con el éxito de esta innovadora propuesta”.
Luquero señaló la importancia de los 62 ‘volunáticos’pertenecientes a la Plataforma de Voluntariado Cultural de Segovia, ya que “sin ellos nada de esto habría sido posible”.
El hecho de que este evento haya tenido tanto éxito en este espacio natural hará que se abran las posibilidades para otras actividades culturales, ya que no “ha habido ningún problema”. La concejala hizo referencia a la limpieza que demostraron los segovianos en esta actividad.
Las pegatinas que repartían los voluntarion de “este espacio es tuyo ¡cuídalo!” surtieron el efecto deseado, ya que excepto las papeleras llenas por la gran afluencia de gente, todo quedó “perfecto”, añadió Luqero.
