La Orquestina de la abuela Pina y los músicos locales cosecharon un gran éxito en las 29 Jornadas Musicales del Taller Cultural de Fuentepelayo. En la jornada del sábado la Plaza de Gracia de la villa se llenó de público para presenciar la actuación de la Orquestina de la abuela Pina. Este quinteto musical cuellarano compuesto en su gran parte por los hermanos Ramos dejó bien patente su impronta con unos temas que cautivaron en todo momento al respetable. La mezcla sonora de instrumentos como la dulzaina, el saxofón, el clarinete, el obóe y la tuba (perfectamente complementados de una percusión inigualable) lograron piezas de una enorme sensibilidad musical sin renunciar a la popularidad de las mismas.
El título de su concierto se denominó ‘Vamos al baile’. Gran acierto. Todos y cada uno de los temas interpretados invitaban a que fueran bailados por los espectadores. Si un pericón despertaba ciertos instintos, igual acontecía con los valses que evocaban las grandes salas palaciegas, o esos pasodobles teñidos de pasión a través de adornos y filigranas instrumentales de los músicos. Los éxitos musicales de mediados del siglo pasado se evocaron gracias a un repertorio elegido e interpretado a la perfección. Todo un éxito aplastante resultó el recital de un grupo de la provincia que bien merecería un mayor protagonismo en los eventos musicales que se organicen.
La jornada dominical acogió el II Festival de Jóvenes Músicos Locales. Concurrieron a esta cita una decena de talentosas promesas que tienen ante sí un futuro prometedor. En un encuentro de este tipo resulta harto difícil aunar criterios de actuación conjunta, ya que cada uno de los músicos pertenece a agrupaciones diferentes y tiene itinerarios formativos muy dispares. A pesar de estas circunstancias, la calidad innata de todos y cada uno de estos músicos sirvió para obtener un resultado final digno de acontecimientos de la máxima envergadura. En la Plaza de Gracia literalmente no cabía un alfiler quedando desbordadas las expectativas de la organización.
La afinada y talentosa actuación de Juanvi Aragón con la dulzaina; la sobriedad interpretativa con el clarinete en las manos de Paula Casado; la música popular y muy cercana a los espectadores emanada de Héctor, Mario y Fernando (‘Enjutos’); la ambición impagable en los temas elegidos por Carlos Álvarez y Jaime Polo con unos saxofones plenos de experiencia y calidad; la pureza interpretativa de Andrea Casado (piano y percusión) y el desparpajo musical de los jovencísimos Javier Arturo Canel y Javier Polo (saxos). Estas fueron las notas a destacar de un evento que en tan solo dos ediciones se ha ganado el respeto y el cariño del vecindario.
En el siguiente fin de semana están fijadas las actuaciones de la Coral Polifónica Taller Cultural de Fuentepelayo y el dúo Mondongo Swing con Cuco Pérez (acordeón) y Luisa Pérez (voz).
