La Segoviana dio en Íscar un nuevo paso adelante en su intención de terminar la competición regular como líder del grupo octavo, y lo hizo como deben hacerlo los líderes, siendo ambicioso cuando la ocasión lo requería, ante un oponente como Los Gatos de Íscar, que gusta de tratar bien al balón, y aprovechando las opciones que se pueden generar a balón parado.
El partido se antojaba complicado, porque aunque el césped del Nuevo San Miguel presentaba un aspecto extraordinario y la presencia de segovianos en las gradas arropaban al equipo, el rival era uno de esos conjuntos difíciles de ganar en su campo, con jugadores técnicamente bien dotados, y con un sistema de juego que en la primera parte se mostró difícil de superar para el conjunto azulgrana. Además, la lluvia que descargó durante toda la jornada hizo que el campo estuviera muy rápido, lo que dificultaba la precisión en los envíos.
Pero si en algo destacó ayer la Segoviana fue en la extraordinaria solvencia de la línea defensiva, en la que tanto Chus como Víctor Pérez estuvieron extraordinarios, al igual que Chema y Pablo, así como en su innegable acierto a balón parado. No se había llegado a la media hora de un partido que hasta ese momento transitaba sin pena ni gloria, cuando Víctor Pérez puso el balón en la escuadra de la portería de Marcos, culminando así un lanzamiento de falta bastantes metros por detrás de la frontal del área. Poco después, y con el equipo local un tanto perdido sobre el campo, Maikel dentro del área remataba alto un buen envío de Ramsés.
El partido se le ponía muy de cara a la Segoviana, pero tras un error en una zona donde no se pueden cometer fallos con el balón, los jugadores locales se plantaron con superioridad cerca del área de Durán, y aunque la defensa gimnástica tuvo alguna opción de cerrar la jugada sin mayores consecuencias, al final el esférico le llegó franco a Villa, que de remate alto y cruzador restableció las tablas en el marcador.
Desde ese momento y hasta el final de la primera parte sufrió la Segoviana, que no lograba controlar el balón con soltura en el centro del campo, aunque la defensa visitante sólo concedió una ocasión más antes del descanso. La tuvo Velayos tras un buen centro por la derecha, pero entre Chema y Durán conjugaron el peligro.
Tras el descanso, saltaron los dos equipos al terreno de juego, pero mientras que la Segoviana lo hacía con ambición, tratando de dar un paso hacia delante porque el empate (en principio) valía para poco, Los Gatos de Íscar lo hacían para atrás, quizá para reservarse físicamente tras el gasto que los locales hicieron en el primer tiempo, que no fue pequeño, pero también buscando un robo en el centro del campo que pudiera culminar el siempre bullicioso Velayos.
Pero el líder del grupo no estaba para dar facilidades, y poco a poco fue hundiendo a la defensa iscariense hasta dejar dos líneas de cuatro en diez metros a partir de la frontal del área, con dos hombres buscando algún balón afortunado en las contras. La Segoviana, volcada a la derecha con un Ramsés motivadísimo, apretaba en ataque, pero sin apenas remate salvo otra falta de Víctor Pérez que repelió el larguero hasta que, en el minuto 67, Anel remató de cabeza un centro desde la banda, y el esférico golpeó el brazo de Alex. El árbitro señaló el punto de penalti, y Ramsés continuó con su inmaculada estadística, haciendo el 1-2.
Poco más tarde, y con la Segoviana consiguiendo que Los Gatos de Íscar persiguieran sombras en lugar de tener el balón, un córner mal despejado por la zaga local llevó el balón hasta Pablo, que tuvo tiempo para recortar y chutar con la izquierda, rematando el partido con el 1-3. Durán mató los nervios con una buena intervención a remate de Velayos, y el partido acabó con la victoria del líder.
