La consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, informó ayer en Ávila de que la Administración autonómica recaudó en 2010, a través de los impuestos y tasas que gestiona, un 4,4 por ciento menos que en 2009, principalmente debido a la reducción de la actividad inmobiliaria. Del Olmo señaló que este descenso -diez puntos inferior al que se registró hace un año- obedece principalmente a la reducción de la actividad inmobiliaria, uno de los sectores que más ha sufrido el impacto de la crisis económica, en concreto en el impuesto que grava la formalización de escrituras y otros documentos notariales.
En el total de tributos cedidos, el descenso de ingresos fue del 3,52 por ciento, con 533,8 millones recaudados. También cayó por tasas, con 31 millones, un 17,6 por ciento menos que en el ejercicio anterior. El tributo más cuantioso fue el de transmisiones patrimoniales, que aportó 187,1 millones, un 30,4 por ciento más que en 2009, el único que se incrementó, decreciendo los aportes de los impuestos de sucesiones y donaciones -115,1 millones, un 9,88 por ciento menos que en 2009-, de actos jurídicos documentados -187 millones, un 23,21 por ciento menos- y tasas sobre el juego -85,6 millones, un 6,87 menos-. Del Olmo anunció para 2011 beneficios fiscales ligados al mantenimiento del empleo en este sector.
La Junta mantuvo en 2010 su política de reducción selectiva de impuestos, plasmada en 36 beneficios fiscales tanto en el IRPF como en los tributos que gestiona la Administración autonómica. Así se han beneficiado de las desgravaciones fiscales en el impuesto sobre sucesiones y donaciones, transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados 77.700 castellanos y leoneses, con un ahorro de 344,2 millones en 2010, un 10,6 por ciento más. Asimismo, 66.100 personas se vieron favorecidas por la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones de padres e hijos y entre cónyuges, un 6,8 por ciento más que en 2009. Los impuestos de transmisiones y de actos jurídicos documentados favorecen especialmente a los jóvenes y a los habitantes en el medio rural, con una rebaja de tipos fiscales. En 2010, pudieron beneficiarse por compra de vivienda o hipoteca 11.059 personas, por 28 millones.
