El colectivo de las personas mayores ha sido uno de los más dañados por la pandemia y esto se evidenció en las plazas que quedaron libres en las residencias. Tal es así, que la crisis sanitaria dejó un evidente impacto en dos de los tres centros con los que cuenta Cáritas, ‘El Sotillo’, en La Lastrilla, y el de Sepúlveda, que el pasado año volvieron a registrar pérdidas, aunque estas fueron más reducidas que las de 2020, cuando fueron “muy grandes”, mientras que en ‘El Alamillo’, en Cuéllar, las cuentas ofrecieron superávit en 2021, tal y como recoge la memoria económica que presentó ayer Cáritas Diocesana en Segovia.
No obstante, la organización alertó de que los datos de la residencia de Sepúlveda, que está “prácticamente llena”, -tiene 23 usuarios- están “muy falseados” por los gastos de las obras que se acometieron en ella, que reabrió sus puertas en verano de 2021. Además, de acuerdo con sus previsiones, Cáritas confía en que este año mejore la situación de estos centros. “Soy optimista porque se están recuperando”, aseguró el director de la organización, Ángel Anaya Luengo.
Por su parte, la residencia ‘El Sotillo’ aún cuenta con plazas disponibles –tiene 120 usuarios-, pero “se calcula que este verano ya se podrá llegar al 100% de ocupación”, de acuerdo con Anaya, mientras que la de Cuéllar no dispone de vacantes –tiene 71 usuarios. “Tenemos muy claro que las residencias no son un negocio para ganar dinero, sino que es un servicio que debe prestarse”, declaró el director de Cáritas, al tiempo que señaló que, pese a ello, han de hacerse “viables”.
