El Ayuntamiento de El Espinar, desde su Concejalía de Cultura, ha preparado un nuevo festival musical, ‘Dentro Música’, haciendo referencia a que este año las actuaciones tendrán lugar en el interior del Teatro Auditorio Gonzalo Menéndez Pidal. Entre los días 1 y 10 de julio “la música vuelve adentro” de la mano de grandes artistas.
El viernes 1 de julio DVICIO abrirá por primera vez el telón, seguido por José Mercé, que actuará el sábado 2 de julio, y Seguridad Social pondrá el broche al fin de semana con su actuación el domingo 3 de julio. El viernes 8 de julio el Pidal volverá a abrir sus puertas para el concierto de Despistaos; la actuación de Bertín Osborne tendrá lugar el sábado 9 de julio y Hevia será el encargado de poner fin al ciclo musical el domingo 9 de julio.
Todas las actuaciones comenzarán a las 22.00 horas y las entradas, a un precio de 25 euros, ya se encuentran a la venta en los canales habituales del Auditorio. En total serán seis noches de conciertos con artistas de renombre con los que se pretende dar el pistoletazo de salida al verano.
Sin embargo, esta nueva iniciativa supone el final de ‘Los Veranos del Pidal’ la propuesta cultural y musical del Consistorio durante los últimos dos veranos. Desde la Concejalía de Cultura se buscó en 2020 la manera de poder ofrecer actuaciones de manera segura y el resultado fue colgar el cartel de ‘no hay billetes’ en las actuaciones de Rulo y la Contrabanda, Demarco Flamenco y J. J. Vaquero.
La cancelación de las fiestas patronales y otras actividades por la pandemia permitió dotar económica a esta iniciativa que concluyó con una recaudación de 22.000 euros para las arcas municipales, a pesar de que el aforo era muy reducido por las restricciones sanitarias y distancias de seguridad.
En 2021 el Ayuntamiento apostó de nuevo por esta iniciativa, ampliando aforo, recursos económicos y subiendo el nivel de los artistas contratados. Se agotaron las entradas en las actuaciones de Leo Harlem, la Gran Gala de la Magia, Siempre Así, Rock en Familia y Sidecars y se rozó el lleno en Blas Cantó y Marlon, que se volcó sobre el escenario poniendo por todo lo alto el final de la edición. La recaudación total fue de 38.000 euros.
La idea para este verano 2022 era haber realizado los conciertos de pie, acabadas las restricciones, por lo que el aforo hubiera sido muy superior y el nivel de los artistas pretendía asemejarse a los que actúan en Segovia capital o en La Granja, pero tras los cambios en la Concejalía de Cultura se ha decidido apostar por otro formato.
“El motivo principal es el presupuesto. Durante los últimos dos años hemos destinado recursos de otras actividades que no se celebraban y este año, con la recuperación de todos los festejos, era imposible. Solamente alquilar el escenario suponía un coste de 25.000 euros. No sabemos si se podrá volver a celebrar pero la propuesta de este año también es ambiciosa y pensada para los vecinos”, explica el alcalde, Javier Figueredo.
Otra iniciativa que finaliza es ‘El cine de verano’. Durante ‘Los Veranos del Pidal’ todos los viernes se proyectaban títulos pensados para toda la familia y en casi todas las sesiones se agotaban las entradas. Este año otras actividades sustituirán al cine que regresará en el mes de septiembre en el interior del auditorio, según han confirmado desde la organización.
El presupuesto ha sido el principal problema para organizar la tercera edición de una iniciativa muy aplaudida en la localidad y, que sin embargo, parece haberse dejado morir en favor de otras actividades, aunque, según asegura la anterior concejala de Cultura, “con un poco más de voluntad y predisposición el patio del Pidal se podría haber vuelto a llenar”.
