La provincia pierde 19 autónomos de media cada mes, según se desprende del informe realizado por la Asociación de Trabajadores Autónomos de Castilla y León (ATA Castilla y León), que ayer presentaron en Segovia el presidente de la federación nacional, Lorenzo Amor, y la presidenta autonómica, Soraya Mayo.
Aunque el año pasado se ha producido una ralentización en el ritmo constante de pérdida de emprendedores, en relación con los años 2008 y 2009, la situación de crisis sigue mermando a este colectivo de trabajadores autónomos, a tenor de los datos de afiliación a la Seguridad Social. En este sentido, el informe de ATA recoge que en 2010 la provincia de Segovia perdió 219 autónomos, siguiendo la tónica general que se reproduce tanto en Castilla y León como en el conjunto de España.
La presidenta de ATA en la región explicó ayer que en Segovia se ha podido apreciar un comportamiento ligeramente mejor que en el conjunto de la Comunidad Autónoma en lo relativo al tejido de empresas o negocios regentados por autónomos. El descenso de afiliación ha sido del 1,4%, respecto a 2009, mientras en Castilla y León ha alcanzado el 1,6% y en provincias como Ávila o Burgos, por ejemplo, superó el 2%.
Mayo destacó también el número de emprendedores que iniciaron su actividad en la provincia el año pasado, ya que se registraron 1.510 altas al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de la Seguridad Social (RETA), 163 más que en 2009, un incremento del 12,1%, tres puntos superior a las medias autonómica y nacional, lo que la sitúa entre las cuatro provincias de Castilla y León con más empuje emprendedor, superada únicamente por Soria (18,2%), León (15,9%) y Zamora (13,4%).
También ha descendido el porcentaje de bajas al RETA un 15,5%, el mejor dato entre las provincias de la Comunidad (la media es un descenso del 8,2%). A pesar de todo, las 1.729 bajas han superado a las altas y de ahí el descenso del número de autónomos.
En cualquier caso, Mayo sostuvo que las cifras negativas es siempre un mal dato para la actividad económica y adelantó que todo parece indicar que 2011 “será un mal año para los autónomos y para las empresas en general”.
El perfil del autónomo segoviano es mayoritariamente el de un varón (el 73,1% de los autónomos de la provincia son hombres), de entre 40 y 54 años y dedicado al sector agropecuario o al comercio. Mayo indicó que una característica curiosa en Segovia es que el peso de la mujer en el colectivo de autónomos está muy por debajo del que tiene en el resto de Castilla y León. Una de cada cuatro autónomos segovianos es mujer, frente a una de cada tres.
Por ese motivo, la presidenta de ATA en la Comunidad insistió en que se debería incidir en la promoción del autoempleo entre mujeres y también entre los jóvenes, para que se produzca una regeneración de los autónomos de la provincia.
Segovia no figura a la cabeza de Castilla y León en porcentaje de autónomos aunque entre 2005 y 2007 este colectivo experimentó un fuerte crecimiento en la provincia.
El autoempleo es insuficiente.- El presidente de la federación nacional de autónomos ATA, Lorenzo Amor, aseguró ayer que la cifra de casi medio millón de altas en el régimen de autónomos el año pasado en España “no es para estar del todo contentos”. En su opinión es insuficiente porque “en esta crisis se está produciendo algo que no ocurría en otras y es que el autoempleo no se ha convertido en una alternativa para incorporarse al mercado de trabajo o, al menos, no compensan el elevado número de bajas que se han producido en los tres años de crisis. Sobre los nuevos autónomos indicó que “muchos tendrán voluntad de emprender pero otros, me atrevo a decir que la mayoría, no tienen otra salida en este momento que establecerse por su cuenta. Las ciudades están llenas de recién licenciados que buscan incorporarse al mercado laboral”. Entre otras razones, apuntó la escasa convocatoria de empleo público. “En los próximos años el sueño de convertirse en funcionarios de muchos universitarios se va a desvanecer”, añadió. En cuanto a las 559.033 bajas que registró el régimen de autónomos el año pasado, explicó que un 70% son por cese de negocio ante la situación económica y el 30% restante jubilaciones o incapacidades, aunque entre el primer porcentaje habría que contabilizar también las transferencias al régimen general de la Seguridad Social.
