El torero Juan José Padilla se encuentra «muy estable» aunque no recuperará la movilidad de la parte izquierda de la cara y posiblemente tampoco la visión del ojo afectado, según explicó ayer el equipo médico que le atendió tras ser corneado en el rostro en la segunda corrida de la Feria del Pilar.
El Hospital Miguel Servet, de Zaragoza, en cuya UCI se encuentra ingresado el diestro, aseguró que ya en el primer escáner se observaba que el nervio óptico estaba muy elongado y un poco fuera de su sitio, por lo que la viabilidad de ese ojo «es dudosa».
La doctora Esther Saura, jefa de cirugía maxilofacial, expuso que el asta entró por la parte de atrás de la mandíbula y «atravesó todas las estructuras óseas del lado izquierdo de la cara, hasta salir por la región supraorbital», lo que provocó muchas fracturas que ya «están reducidas y fijadas». Además, indicó que habrá una parálisis en la cara por arrancamiento del nervio facial y, respecto al pronóstico de la visión del ojo izquierdo, reconoció que «es muy incierto».
También intervino en la operación la doctora Utande, jefa de medicina intensiva, que afirmó que el torero está en la UCI, bajo sedación y ventilación mecánica, pero, aunque «las complicaciones siempre pueden surgir», espera que «el pronóstico sea favorable», teniendo en cuenta que no hay otras lesiones añadidas.
Por su parte, Jaime Padilla, hermano del diestro y banderillero, reconoció que la noche del pasado viernes fue «la peor de su vida», ya que esperaban con mucha incertidumbre una llamada desde Zaragoza y hasta las cuatro de la mañana no tuvieron noticias. «Estamos con muchas esperanzas, aunque mi hermano ha sufrido mucho, pero espero que ésta sea la última cornada», declaró.
