Para saludar el nuevo año, la Fundación Caja Cega y la Asociación “Taller Cultural de Fuentepelayo” organizaron un recital solidario con el fin de recoger alimentos no perecederos con destino a Cáritas. Para lograr el éxito que se obtuvo también colaboraron en tareas de difusión el Ayuntamiento de la propia villa y el resto de asociaciones y colectivos culturales.
La iglesia de Santa María se llenó de espectadores ávidos de música navideña y con gran espíritu de ayuda a las personas más necesitadas.
Comenzó el acto con unas palabras de bienvenida y gratitud a los presentes a cargo de Teresa Puente, que ejerció de maestra de ceremonia con gran brillantez. Seguidamente la Coral Polifónica “Taller Cultural” dirigida por Gustavo García ofreció un programa de villancicos en el que se entremezclaron varias partituras del siglo XVI y otras del Cancionero de Upsala, junto a villancicos castellanos. En la parte final de su actuación, la citada agrupación coral interpretó sendos villancicos naturales de Colombia y Chile para deleite del auditorio.
Sin tiempo para el descanso, a continuación intervino la Rondalla de pulso y púa de la localidad, dirigida por José Ramón Bayón, quien se decantó por la interpretación de villancicos tradicionales de gran popularidad, que fueron acompañados en muchos casos por los propios espectadores. El punto álgido del concierto se logró cuando la Coral y la Rondalla entremezclaron sus voces e instrumentos para ofrecer los villancicos universales: “Noche de Dios” y “Ya viene la vieja”. El público premió este gesto con una atronadora e interminable ovación.
Si la parte artística había cumplido sobradamente con sus objetivos, hay que señalar con letras de oro la respuesta ciudadana a la llamada solidaria que se les hizo, puesto que se recogieron quinientos kilos de alimentos. Este cargamento solidario le fue entregado a los responsables de Cáritas en la localidad para que sean ellos quienes determinen los criterios de distribución.
Las personas que se acercaron a presenciar este concierto entregaban todo tipo de alimentos básicos antes de entrar al recinto, introduciendo dichos alimentos en unos contenedores puestos por el Ayuntamiento para tal fin y para facilitar su traslado al centro parroquial antes de que la junta gestora de Cáritas en la localidad haga el reparto correspondiente. Una vez más, las gentes de esta villa han estado a la altura de las circunstancias poniéndose al lado de los más débiles.